Hospital de la Dignidad: el legado que Cruz Jiminián convirtió en realidad

Tras superar una deuda de 350 millones, el Dr. Cruz Jiminián impulsa el Hospital de la Dignidad para pacientes terminales. Conoce su último sueño.

imagen-22092026-dialogo-libre-con-dr-cruz-jiminian-002-140149ef-focus-min0.33-0.45-400-300

El doctor Félix Antonio Cruz Jiminián, reconocido médico y filántropo dominicano, impulsa la construcción del Hospital de la Dignidad, un proyecto destinado a ofrecer atención paliativa a pacientes terminales y en condiciones críticas, luego de superar una deuda superior a los 350 millones de pesos que mantuvo embargada su clínica en Cristo Rey.

En una entrevista, Cruz Jiminián relató que su centro médico, fundado hace más de cuatro décadas con una camilla fabricada por él mismo y consultas a dos pesos, acumuló compromisos financieros que llevaron al embargo por una entidad bancaria. “Eso llevó a la clínica a esta situación, de más de 350 millones de pesos”, recordó. Sin embargo, aseguró que la situación ya fue resuelta: “Ya no está embargada por los bancos. Ya, gracias a Dios, estamos libres”. El galeno atribuye las pérdidas a su decisión de atender a personas sin capacidad de pago, una filosofía que mantiene intacta.

El nuevo proyecto, que define como “el último sueño” de su vida, se levantará en un terreno de 7,000 metros cuadrados en el que ya plantó unos 800 árboles frutales y donde comenzó a trabajar personalmente los fines de semana. La primera etapa contempla 17 habitaciones tipo cabaña, cada una con espacio para el paciente, una sala para familiares, cocina y patio, con el objetivo de que los enfermos terminales “mueran con dignidad”. El costo inicial estimado es de 32 millones de pesos, de los cuales ha reunido algo más de 13 millones, incluyendo donaciones internacionales y locales. Cruz Jiminián busca acuerdos con las ARS y padrinos permanentes para sostener el hospital, y prometió publicar semanal o quincenalmente cada aporte recibido. A sus 74 años, espera ver iniciada la obra en un plazo de seis a ocho meses.

Fuente original: consultar publicación original.