Félix Vásquez urge blindar el arroz dominicano para garantizar la comida en la mesa
Félix Vásquez aboga por proteger el arroz dominicano frente al CAFTA-DR y la presión de EE.UU. Conoce su postura y los retos del sector.
El exsenador por Sánchez Ramírez, Félix Vásquez, defendió este lunes la necesidad de preservar la producción arrocera nacional y acompañar a los productores para que puedan mantenerse competitivos, en medio del debate generado por la posición de Estados Unidos sobre el Decreto 693-24 y el acceso del arroz estadounidense al mercado dominicano bajo el CAFTA-DR.
Vásquez planteó su posición desde su experiencia de décadas en el sector, al recordar que en 1975 inició formalmente su labor como molinero de arroz, aunque desde años antes ya estaba vinculado a esta actividad. "Cuando hablo del arroz dominicano, no lo hago solamente desde la experiencia política que posteriormente adquirí como legislador y senador de la República; hablo, sobre todo, desde el conocimiento de una actividad a la que he dedicado buena parte de mi vida", afirmó.
A partir de esa trayectoria, sostuvo que preservar la capacidad del país para producir sus propios alimentos constituye un aspecto fundamental para su seguridad y su futuro. "Mi experiencia me ha enseñado algo sencillo: un país que descuida su capacidad de producir los alimentos esenciales que consume, compromete una parte importante de su seguridad y de su futuro", expresó.
El exlegislador aclaró que proteger la producción nacional no significa renunciar a la modernización del sector, sino acompañar a los productores en el proceso de elevar su productividad y competitividad. "Podemos y debemos modernizar nuestra agricultura, elevar la productividad y hacerla cada día más competitiva; pero ese proceso debe realizarse acompañando a nuestros productores, no dejándolos solos frente a desigualdades que podrían sacarlos del mercado", manifestó.
Vásquez destacó que la importancia del arroz trasciende su condición de alimento y abarca el empleo, la inversión y la actividad económica que genera en las zonas productoras. "El arroz dominicano no es solamente un producto. Es trabajo, tradición, inversión y sustento. Es parte de nuestra vida rural y de nuestra mesa", sostuvo, al puntualizar que "defender su producción es preservar una parte fundamental de la capacidad de la República Dominicana para alimentar a su propia gente".
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