Estrellas y Licey abren la gran final de Lidom en su 72 aniversario
**Resumen:**
Hace 72 años, Estrellas y Licey protagonizaron un duelo épico en la pelota de verano. Revive el primer juego final que culminó con victoria…
Hace 72 años, las Estrellas Orientales y los Tigres del Licey protagonizaron el primer juego de la serie final del último torneo de la pelota de verano dominicana, un duelo que quedó grabado en la historia del béisbol nacional y que culminó con una victoria verde por 6-4.
El 21 de agosto de 1954, el estadio de las Estrellas fue el escenario de un enfrentamiento que definió una era. Los Tigres, dirigidos por Oscar Rodríguez, enviaron a la lomita a Miski Cartledge, mientras que los Orientales, bajo el mando del cubano Ramón Bragaña, confiaron en el venezolano Carrao Bracho. El encuentro tuvo un giro dramático en el cuarto episodio, cuando los paquidermos fabricaron un rally de cuatro carreras para tomar el control del marcador, aunque el Licey amenazó con jonrones de Alonzo Perry en el cuarto y sexto innings.
El desenlace fue de infarto. En el noveno, con las bases llenas, el relevista Valentín Arévalo fue sacado del box por Bragaña, quien de manera rápida trajo al zurdo Wenceslao González para enfrentar a Perry. González dominó al poderoso bateador con una "palomita de maíz" que selló el out 27 y le dio a las Estrellas su primer triunfo en esa serie final. Este juego no solo marcó el cierre de un ciclo en la pelota de verano, sino que también fue testigo de la historia de dos poetas de las Estrellas, Doña Bienvenida Mateo de Moquete y José Joaquín Tavárez C., cuyas décimas fueron inmortalizadas en "La Amalgama de Colores en la Pelota", una producción de Max Reynoso.
Ese mismo año, los Tigres tomaron una decisión que cambiaría el rumbo de la rivalidad: dieron de baja a Manolete Cáceres, quien fue firmado por las Estrellas y se convirtió en un verdugo de los azules. La jornada del 21 de agosto también es recordada por otros hitos en el béisbol de Grandes Ligas: en 1992, Luis Polonia se robó el home contra los Yanquis; en 2000, Raúl Eusebio extendió su racha de hits a 20 juegos; en 2003, Vladimir Guerrero conectó su jonrón 226, superando a Andre Dawson en la franquicia de Montreal; y en 2004, Deivi Cruz alcanzó el hit 1,000 de su carrera con los Gigantes de San Francisco.
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