En 1919, Alemania contrajo una deuda de 132 mil millones de marcos de oro. Nadie imaginó que iba a tardar 91…

La Primera Guerra Mundial había terminado, pero para Alemania quedaba por delante una batalla económica que iba a atravesar prácticamente todo el siglo XX.El…

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La Primera Guerra Mundial había terminado, pero para Alemania quedaba por delante una batalla económica que iba a atravesar prácticamente todo el siglo XX.

El Tratado de Versalles de 1919 estableció su responsabilidad por los daños de la guerra y la obligación de pagar reparaciones.

Dicho de otra forma, le quedaba por delante una factura definitiva que se fijó en 1921 en nada menos que 132.000 millones de marcos oro de la época, una cantidad extraordinaria para un país derrotado y económicamente exhausto.

Nadie podía imaginar entonces cuándo se iba a dar el último pago. Una factura diseñada para pagar durante generaciones.

Los vencedores, y especialmente Francia, querían que Alemania compensara la devastación provocada por la guerra y que quedara económicamente limitada para volver a convertirse en una amenaza militar.

La cifra inicial llegó a plantearse incluso en 269.000 millones de marcos oro, antes de quedar establecida en 132.000 millones, mientras el artículo 231 del Tratado de Versalles se convertía en Alemania en el símbolo de la humillación de la derrota.

El economista John Maynard Keynes fue uno de los críticos más célebres del acuerdo: advirtió de que imponer semejante carga a una economía ya debilitada podía terminar desestabilizando no solo Alemania, sino Europa.

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Publicado por HPD Soluciones Integrales.