El secreto subterráneo de Zaragoza: un coloso geotérmico que hace de la ciudad una joya energética en Europa
Está a once metros bajo el asfalto. No hace ruido, no emite humo y no sale en las noticias.Pero mientras los zaragozanos debaten sobre la factura de la luz…
Está a once metros bajo el asfalto. No hace ruido, no emite humo y no sale en las noticias.
Pero mientras los zaragozanos debaten sobre la factura de la luz, bajo sus pies hay una capa de agua subterránea que se mantiene a unos 18 °C estables todo el año —en plena ola de calor de agosto o en la helada de enero— y que lleva casi tres décadas calentando y enfriando en silencio decenas de edificios de la ciudad.
La existencia de este "radiador natural" escondido bajo las calles de Zaragoza ha vuelto a la actualidad esta semana con un doble motivo: la consolidación de la ciudad como referente europeo en aprovechamiento geotérmico urbano, y la presentación de un método pionero —desarrollado y testado ahí— para gestionar de forma inteligente este recurso antes de que el éxito lo destruya.
El equipo del Grupo de Sistemas Hidrogeológicos y Geotérmicos Avanzados (SHGA) del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC) ha presentado los resultados de THERMAL, un nuevo método de gestión del acuífero urbano que han probado con éxito en Zaragoza.
Los datos son concretos: coordinando mejor las bombas de calor ya existentes —sin perforar un solo pozo nuevo— se pueden ahorrar más de 7.500 euros al año por instalación y evitar la emisión de casi 15 toneladas de CO₂.
Como detalla Cristina de Santiago Buey, geóloga, investigadora del IGME-CSIC, la capital aragonesa es ya un referente.
"Lo que convierte a Zaragoza en un referente no es solo la magnitud del aprovechamiento, sino la forma en que se ha gestionado colectivamente a través de un modelo basado en el conocimiento científico y la coordinación institucional", explica la científica.
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