El Niño golpea a España en silencio: los daños ocultos que nadie está mirando
El Niño dispara alertas en el mercado global del arroz: cosechas récord en India, precios hundidos y un monzón débil que amenaza el suministro.
El impacto de El Niño en España no se mide en lluvias, sino en el precio del arroz y la debilidad de una cadena de suministro global. A 8.000 kilómetros de la península Ibérica, en el estado indio de Andhra Pradesh, ha llovido un 44% menos de lo normal, empujado por un El Niño que ya ha entrado en la categoría de "muy fuerte". Los medios hablan del peor monzón en once años, pero el asunto es más profundo: las señales de alerta no dejan de acumularse en los mercados internacionales.
En las marismas del Guadalquivir, las cosechadoras están entrando mientras los silos aún guardan el 40% de la cosecha del año pasado. "No hay mercado", advertía Eduardo Vera, de la Federación, hace apenas un mes. A diferencia de otras crisis, el mercado ahora mismo está por los suelos. Sin embargo, en octubre de 2025 el arroz indio tocó mínimos que no se veían en nueve años, y la India cerró el año con 57,57 millones de toneladas, un récord histórico. Solo la Food Corporation of India guardaba 33,59 millones de toneladas, el triple de la reserva normal.
La pregunta central es qué hará la India. En agosto de 2023, el arroz tailandés se disparó a 648 dólares, máximo en 15 años, y medio mundo lo atribuyó a El Niño. Pero lo que ocurrió fue que, en año preelectoral, India prohibió las exportaciones de arroz blanco no basmati. Fue eso lo que disparó los precios, no el clima. Como se ha dicho muchas veces: "es geopolítica, no climatología". El arroz español compite directamente con el arroz indica asiático, y esa es una de las vías por las que El Niño impacta en nuestro país.
Hay más señales que no salen en los medios: el azúcar subió un 11,9% en agosto, los aceites vegetales están en máximos desde 2022 y Perú ha cerrado antes de tiempo la temporada de la anchoveta, un elemento clave en los piensos que comen las granjas de cerdos y las piscifactorías. Mientras la India quiera, el arroz no será un problema. El problema es una cadena de suministro cada vez más global y cada vez más débil.
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