El minihuracán mediterráneo obliga a suspender la manifestación por la vivienda en Barcelona y L’Hospitalet

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Las entidades convocantes de la manifestación por el derecho a la vivienda prevista para este sábado por la tarde en Barcelona y L'Hospitalet de Llobregat han decidido suspenderla ante la llegada del llamado minihuracán mediterráneo. La protesta, que pretendía volver a poner la crisis habitacional en el centro del debate, no se celebrará finalmente por motivos de seguridad.

La previsión de lluvias torrenciales, vientos muy fuertes y riesgo de inundaciones ha obligado a aplazar una convocatoria que se esperaba multitudinaria en el área metropolitana. La decisión se adoptó después de que los servicios meteorológicos alertaran de un episodio extremo asociado a un sistema de baja presión con características tropicales, conocido popularmente como minihuracán mediterráneo.

Este tipo de fenómenos puede generar en pocas horas precipitaciones intensas, rachas de viento capaces de provocar incidentes graves y un fuerte oleaje en la costa. Ante ese escenario, las organizaciones convocantes han considerado que mantener la marcha habría supuesto un riesgo innecesario para los asistentes, las personas mayores, los menores y quienes debían desplazarse desde otros municipios.

Las entidades han pedido a la ciudadanía que no acuda a los puntos de concentración previstos y que siga las recomendaciones de Protección Civil. Asimismo, han anunciado que trabajarán para fijar una nueva fecha en los próximos días, con el objetivo de mantener la presión social sobre las administraciones.

La manifestación se enmarcaba en el ciclo de protestas contra los precios del alquiler, los desahucios y la falta de vivienda asequible, un problema especialmente grave en Barcelona y L'Hospitalet, dos de los municipios con mayor tensión de alquiler de España. La suspensión llega en un momento de alta movilización por la vivienda y cuando las entidades vecinales y los sindicatos de inquilinos reclaman medidas urgentes: límites efectivos a los precios, más parque público y protección frente a los desalojos.

El temporal, sin embargo, ha impuesto su propio calendario. La protesta no desaparece, pero deberá esperar.

Cuando pase el minihuracán, la emergencia habitacional seguirá ahí: una borrasca que no se disipa con el buen tiempo.

Publicado por HPD Soluciones Integrales.