El Gobierno frena el alquiler indefinido: el decreto queda en el aire hasta el voto del Congreso
El Gobierno ha decidido dejar sin efecto la entrada en vigor del decreto del alquiler indefinido y posponerla hasta su votación en la Diputación Permanente. La norma, que pretendía consolidar contratos de arrendamiento sin fecha de caducidad, no se aplicará mientras no supere el examen parlamentario.
La decisión llega después de que el texto ya se topara con un rechazo en el Congreso, un escenario que podría repetirse. El decreto queda así congelado.
Su aplicación dependerá de lo que ocurra en la Diputación Permanente, el órgano que asume las funciones del Congreso cuando este no está reunido en pleno. Allí se someterá a votación una iniciativa que, en la práctica, habría permitido que los contratos de alquiler se prorrogaran de forma indefinida bajo determinadas condiciones.
El Ejecutivo evita, con este movimiento, que la medida despliegue efectos antes de contar con el respaldo suficiente. Los números no son favorables.
Si todos los partidos mantienen su posición, el 'no' volvería a imponerse y el decreto nunca llegaría a aplicarse. Se repetiría así el resultado de una votación anterior, cuando la falta de apoyos ya dejó claro que la iniciativa no contaba con mayoría.
El Gobierno ha optado por no forzar la máquina y esperar al pronunciamiento formal de la Cámara, aunque el desenlace más probable sigue siendo el bloqueo. Fuentes parlamentarias señalan que la aritmética no ha cambiado.
Los grupos que rechazaron el texto mantienen sus reservas, mientras que los socios potenciales no han movido ficha. En ese contexto, la convalidación del decreto se antoja difícil.
La suspensión de la entrada en vigor no resuelve el fondo del conflicto, pero aplaza una decisión que afecta tanto a inquilinos como a propietarios. El sector inmobiliario y las asociaciones de inquilinos observan con incertidumbre el futuro de la norma.
Unos advierten de que la medida podría alterar el equilibrio del mercado; otros consideran que sin ella se perpetúa la inseguridad jurídica. Mientras tanto, los contratos firmados al amparo de la legislación vigente siguen rigiéndose por las reglas actuales.
El choque por el alquiler indefinido se produce en plena discusión sobre el acceso a la vivienda y la escalada de precios en las grandes ciudades. El decreto era una pieza clave del plan del Ejecutivo para intervenir en el mercado del alquiler, pero su futuro queda ahora supeditado a una votación en la que el 'no' parece tener mayoría.
Si el rechazo se confirma, el Gobierno tendrá que decidir entre retirar definitivamente la norma, buscar un nuevo texto o dejar el asunto para otro momento político. Por ahora, el alquiler indefinido no es más que una promesa congelada.