El efecto azúcar en el sueño: descubren por qué la cena nocturna despierta tus ganas de dulce y afecta tu…

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“Descubre cómo la cena que elijes nocturna puede afectar tu calidad de sueño. ¿Qué alimentos debes evitar para dormir mejor?”

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La relación entre la alimentación y la calidad del sueño ha sido un tema de estudio en la ciencia durante mucho tiempo. Recientemente, una investigación publicada en la revista European Journal of Nutrition en febrero de 2026 ha revelado que la cena que consumimos puede influir significativamente en la calidad del sueño que experimentamos durante la noche. Los investigadores de la Universidad de Granada analizaron los hábitos de 146 adultos con obesidad durante un período de 14 días, utilizando relojes especiales para medir la acelerometría y cruzar los datos con encuestas dietéticas.

Una de las conclusiones más interesantes de la investigación fue la relación entre ciertos alimentos y la calidad del sueño. Los investigadores encontraron que consumir proteína en exceso, especialmente carne roja, reducía la calidad del sueño. También descubrieron que los alimentos fritos, como las patatas fritas, y el alcohol tenían un efecto negativo en la calidad del sueño. Por otro lado, los hidratos de carbono complejos, como el arroz integral y la patata, se asociaron con un mejor descanso.

La investigación también encontró que el triptófano, un aminoácido encontrado en alimentos como el pescado azul, el salmón y las sardinas, jugaba un papel importante en la producción de melatonina, la hormona del sueño. Además, se descubrió que la vitamina B6, el magnesio y el zinc eran esenciales para la conversión del triptófano en melatonina.

Entre las recomendaciones de la investigación se encuentran el consumo de alimentos que no requieren un gran trabajo digestivo, como el kiwi, que se ha demostrado que puede reducir el tiempo para conciliar el sueño en un 35% y aumentar la duración del sueño en un 13%. También se recomienda el consumo de verduras de hojas verdes, como espinacas y acelgas, y alimentos ricos en triptófano, como el huevo y la pechuga de pollo.

La investigación también encontró que el ciclo de sueño y alimentación es un proceso retroalimentativo. Cuando los participantes experimentaban una mala noche de sueño, el desayuno estaba marcado por un mayor consumo de azúcares y una menor ingesta de fibra. Esto sugiere que la calidad del sueño puede influir en la elección de alimentos para el desayuno y viceversa.

En resumen, la investigación destaca la importancia de la alimentación en la calidad del sueño y sugiere que una dieta equilibrada y rica en nutrientes es fundamental para un descanso reparador. Además, se encuentra que el ciclo de sueño y alimentación es un proceso complejo que requiere una atención cuidadosa para mantener una buena calidad de vida.

Es importante destacar que la investigación no sugiere que debamos evitar completamente los alimentos que pueden afectar negativamente la calidad del sueño, sino que debemos ser conscientes de cómo nuestra alimentación puede influir en nuestro descanso y tomar medidas para mantener una dieta saludable y equilibrada.

Fuente original: consultar publicación original.

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