El corazón de Zaragoza: descubre el gigantesco sistema geotérmico subterráneo que lleva 30 años generando…
En el subsuelo de Zaragoza, a once metros de profundidad, se encuentra un recurso natural que ha estado funcionando en silencio durante tres décadas. El…
En el subsuelo de Zaragoza, a once metros de profundidad, se encuentra un recurso natural que ha estado funcionando en silencio durante tres décadas. El acuífero "Aluvial del Ebro: Zaragoza" es una masa de agua subterránea de entre 20 y 30 metros de espesor, conectada directamente con el cauce del río Ebro, y con el nivel freático a unos 11 metros de profundidad. Esta capa de agua actúa como un termostato natural, manteniendo una temperatura estable de unos 18 °C durante todo el año.
La ciudad de Zaragoza ha aprovechado este recurso geotérmico de manera inteligente, creando una red de instalaciones que utilizan el acuífero para climatizar edificios públicos y privados. Según Cristina de Santiago Buey, geóloga e investigadora del Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), la clave para el éxito de este sistema es la coordinación entre las diferentes instalaciones, que se ajustan para no interferir entre sí y evitar la sobrecarga del acuífero.
El método THERMAL, desarrollado por el equipo del Grupo de Sistemas Hidrogeológicos y Geotérmicos Avanzados (SHGA) del IGME-CSIC, es un sistema de gestión del acuífero que ajusta caudales y temperaturas para garantizar la eficiencia y la sostenibilidad del recurso. Los resultados de este método han demostrado que se pueden ahorrar más de 7.500 euros al año por instalación y evitar la emisión de casi 15 toneladas de CO₂.
Zaragoza es un referente en el aprovechamiento geotérmico urbano, y su modelo de gestión del acuífero es un ejemplo pionero de gobernanza urbana del subsuelo. La ciudad ha logrado mantener la sostenibilidad del acuífero y la salud pública, y su modelo puede ser exportado a otras ciudades europeas.
En España, otros ejemplos de aprovechamiento geotérmico incluyen Mieres (Asturias), donde el Pozo Barredo se reconvirtió en la red geotérmica más grande del país, y Vantaa (cerca de Helsinki), donde se está construyendo el mayor sistema de almacenamiento térmico estacional del mundo.
Aunque la geotermia tiene un problema de marketing, ya que es invisible y no tiene un impacto visual como los panel solares o los aerogeneradores, los expertos insisten en que la inversión inicial se amortiza en un plazo de entre cinco y ocho años gracias al ahorro mensual continuo. Con el actual impulso de los fondos europeos y las ayudas a la eficiencia energética, el apoyo financiero empieza a ser una realidad.
La historia del acuífero de Zaragoza es un ejemplo de cómo la ciencia y la inteligencia artificial pueden ayudar a aprovechar los recursos naturales de manera sostenible y eficiente, y cómo la ciudad puede ser climatizada sin contaminar y abaratando drásticamente la factura energética.
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