El CEO de Apple presume un deportivo único de 77 unidades mientras Steve Jobs ocultaba su Porsche para…

Steve Jobs ocultó su Porsche para no parecer rico ante un inversor. Hoy, el CEO de Apple presume un 935 exclusivo. Dos estilos opuestos.

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Steve Jobs, cofundador de Apple, llegó a esconder su Porsche 911 para no aparentar riqueza ante un inversor, mientras que el nuevo CEO de la compañía, John Ternus, exhibe un exclusivo Porsche 935 de edición limitada, del que solo existen 77 unidades en el mundo y que no está homologado para circular por la vía pública.

La anécdota, recuperada por Applesfera, se remonta a los años posteriores a la salida de Jobs de Apple, cuando fundó NeXT. Con el objetivo de asegurar fondos para financiar la nueva empresa, Jobs preparó la visita de Ross Perot, un acaudalado empresario dispuesto a invertir si le convencía lo que veía. Consciente de la importancia de la imagen, Jobs corrió al despacho de su compañero Randy Adams y le pidió esconder los dos Porsche 911 que ambos poseían. "Ross Perot viene a vernos y no quiero que piense que tenemos tanto dinero", le explicó. Los vehículos quedaron ocultos detrás de la oficina y Perot terminó invirtiendo 20 millones de dólares en NeXT.

Casi cuatro décadas después, la relación entre Apple y Porsche se ha invertido en términos de ostentación. John Ternus, quien asumió como CEO de Apple el 1 de septiembre tras un cuarto de siglo en la compañía, es un aficionado a las carreras y conduce un Porsche 935 presentado en 2019 en el circuito de Laguna Seca. Según Eddy Cue, jefe de servicios de Apple, Ternus compite como aficionado y registra tiempos por vuelta inferiores a 1 minuto y 40 segundos en ese trazado californiano. El modelo, del que Porsche fabricó solo 77 unidades, rinde homenaje al 935/78 "Moby Dick" y tiene un precio base de aproximadamente 701.948 euros más impuestos.

Debido a que el vehículo no está homologado para su uso en carretera, Ternus no puede conducirlo por la ciudad. "Como el coche no está homologado, ingenieros y diseñadores no tuvieron que seguir las normas habituales", explicó Frank-Steffen Walliser, jefe de Motorsport de Porsche. La vinculación entre ambas marcas trasciende a sus directivos: en 1980, el equipo Dick Barbour Racing compitió en Le Mans con un 935 K3 decorado con los colores del arcoíris de Apple, diseño que Porsche repitió en mayo con dos unidades del 963 en Laguna Seca para conmemorar los 50 años de Apple y los 75 de Porsche Motorsport.

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