Derroche de agua en Los Próceres genera indignación ciudadana
Fuga de agua potable en Luperón y Los Próceres lleva casi un mes sin solución. El líquido se desperdicia a diario mientras las autoridades brillan por su…
Una fuga de agua potable en la intersección de las avenidas Luperón y Los Próceres, en Santo Domingo, se mantiene activa desde hace casi un mes sin que las autoridades hayan intervenido para detenerla, según constató un equipo periodístico en el lugar. El líquido brota de forma continua desde un registro y se acumula sobre la porción de Los Próceres correspondiente a ese tramo, generando un charco permanente en la vía.
Choferes de carros públicos que operan una parada en la zona indicaron que el desborde comenzó hace aproximadamente un mes. Según su testimonio, el agua que emana del registro es limpia y no despide mal olor, por lo que no representa una molestia directa para su actividad diaria. "No nos molesta ese charco, el agua es limpia y no tiene mal olor. Es un desperdicio y ojalá que hagan algo, pero no es problema para nosotros", declararon algunos conductores que prefirieron no identificarse.
Más allá de la percepción de quienes transitan a diario por el punto, el caso ilustra un problema recurrente: la pérdida de agua tratada y apta para el consumo en una ciudad donde el suministro no llega de manera constante a todos los sectores. Cada día que la fuga permanece activa representa un volumen de líquido que se pierde antes de llegar a los hogares, mientras la acumulación sobre el pavimento puede deteriorar la superficie de rodadura y, con el tiempo, comprometer la base de la vía.
La situación no es un caso aislado. A principios de mes se reportó una fuga similar en la calle Buenaventura Freites, en el Distrito Nacional, donde un registro de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (Caasd) mantiene afectado un tramo y ha provocado el deterioro y hundimiento del pavimento. Meses antes, en mayo, se documentó un problema equivalente en el sector de Naco, donde una tubería de la Caasd en la calle Juan Paradas Bonilla dañó la vía.
El patrón que emerge de estos tres episodios apunta a una dificultad sostenida para atender con prontitud las averías en la red de distribución. Para los lectores, conviene observar si la fuga de Los Próceres recibe respuesta institucional en los próximos días y si la reparación incluye la restitución adecuada del pavimento, un aspecto que en casos anteriores derivó en daños mayores a la infraestructura vial.
La acumulación de agua en la vía también plantea interrogantes sobre el monitoreo de la red: si el registro lleva casi un mes vertiendo líquido de forma visible, cabe preguntar qué mecanismos de detección y respuesta están operando para identificar y corregir estas pérdidas antes de que se prolonguen en el tiempo. La ciudadanía, mientras tanto, observa un desperdicio que contrasta con las quejas habituales por interrupciones del servicio en distintos barrios de la capital.
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