De estrella a referente: la historia de una confianza ganada
“Descubre la historia detrás de Mercedes-Benz en la República Dominicana: una promesa de ingeniería y seguridad que se convirtió en una experiencia local de…
Autozama no encaja en la lógica de una empresa que solo comercializa vehículos. Su trayectoria la ubica en un plano distinto: el de las compañías que convierten una marca global en una experiencia local sostenida por servicio, respaldo y reputación. En un país donde el automóvil representa trabajo, familia, movilidad y ascenso social, Mercedes-Benz no se percibe únicamente como un producto, sino como una promesa de ingeniería, seguridad y permanencia.
La historia de la empresa se remonta a 1946, cuando inició operaciones como Ozama Trading Company —OZATCO—, fundada por Tomás Morales. Más tarde, en 1955, asumió la representación de Mercedes-Benz y terminó consolidándose como una referencia en el mercado dominicano de vehículos de lujo. Esa evolución no solo marca una cronología empresarial; también refleja cómo una marca internacional se integró a una realidad donde el vehículo suele concentrar años de esfuerzo, aspiraciones familiares y señales visibles de progreso.
El acceso a ese tipo de bienes depende de una estructura que va mucho más allá del deseo. Financiamiento, garantía, taller, piezas, asesoría y continuidad son elementos indispensables para que la aspiración se convierta en compra. Al cierre de diciembre de 2025, el financiamiento bancario para vehículos nuevos y usados alcanzó RD$86,657 millones, de los cuales RD$55,952 millones correspondieron a unidades nuevas y RD$30,705 millones a usadas. La cifra confirma que el automóvil ocupa un lugar central en la relación entre crédito, movilidad y productividad doméstica.
Desde esa perspectiva, Autozama representa una forma de productividad comercial distinta a la industrial: la que transforma confianza en acceso y marca en experiencia. En este negocio, la entrega de la llave no cierra el proceso, sino que abre la etapa más exigente. La venta puede generar entusiasmo; la postventa define la lealtad. El showroom atrae; el taller retiene. La disponibilidad de repuestos, la rapidez de respuesta y la calidad del servicio terminan siendo tan importantes como la unidad vendida.
La compañía también tiene un peso relevante en el segmento de vehículos comerciales. Desde 1992 es representante oficial de Freightliner en la República Dominicana y ofrece servicio postventa bajo estándares de Daimler. Esa presencia cobra mayor sentido en un país que cerró 2025 con 6,640,871 vehículos registrados, de los cuales el 83.7 % tenía más de cinco años de fabricación. El dato revela un parque envejecido y plantea retos de renovación, mantenimiento, seguridad y formalización del mercado.
En ese contexto, la discusión sobre la Inspección Técnica Vehicular adquiere una dimensión de política pública. La Ley 63-17 regula la movilidad, el transporte terrestre, el tránsito y la seguridad vial, y asigna al INTRANT la atribución de realizar, acreditar y certificar revisiones técnicas vehiculares. A su vez, la Ley 5-19 establece el Reglamento de la Inspección Técnica Vehicular para los vehículos inscritos en el Registro Nacional de Vehículos de Motor que circulen por vías públicas. Más que un trámite, se trata de un mecanismo para vincular seguridad, vida útil y responsabilidad social.
En ese debate aparece Ramón Ernesto Morales, vicepresidente en representación de Autozama en la Junta Directiva 2024–2026 de ACOFAVE. Desde ese espacio, ha respaldado propuestas vinculadas con la inspección técnica, la regulación del transporte pesado y el uso de combustibles de mejor calidad. Su papel se inserta en una visión más amplia: la de un mercado automotriz formal, con reglas claras, trazabilidad, garantía, cumplimiento y una cultura de servicio que proteja tanto al consumidor como al país.
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