Cuba modifica reglas para la importación de combustible privado: Impacto en la economía nacional.
“Cuba adopta un sistema de precios de combustible variable, ajustado a costos reales de importación, marcando un nuevo capítulo en su apertura económica.”
Cuba ha anunciado una significativa modificación en su política de precios de combustibles, estableciendo un sistema variable que reflejará los costos reales de importación. Esta decisión, divulgada el martes por el Ministerio de Finanzas y Precios en medios locales, entrará en vigor el próximo viernes. La medida sucede a la autorización, implementada a principios de febrero, que permitió por primera vez en casi siete décadas la importación privada de carburantes en la isla.
El Ministerio justificó esta nueva disposición señalando que la anterior política de precios fijos, concebida como un escudo protector frente a la inestabilidad del mercado global, ha dejado de ser económicamente viable bajo las presentes circunstancias. Los precios de venta en divisas, por tanto, se ajustarán periódicamente, ya sea al alza o a la baja, en función de los gastos inherentes a cada operación de importación.
Esta apertura económica ha propiciado la aparición de diversos actores con capacidad para importar y comercializar combustibles en moneda extranjera, lo que sugiere una progresiva liberalización en este sector. No obstante, es importante recordar que, si bien las empresas privadas —autorizadas en el país desde 2021— fueron inicialmente habilitadas para importar combustible, su uso estaba restringido a sus propias operaciones, sin permiso para su comercialización a terceros.
La escasez de combustible que impulsó estas medidas de emergencia es una consecuencia directa del recrudecimiento de las sanciones impuestas por Estados Unidos. Durante los últimos cuatro meses, Washington ha mantenido un bloqueo casi total sobre el suministro de petróleo a la isla, acompañándolo de amenazas de penalización a cualquier nación que le venda carburante. Esta estrategia ha provocado una virtual paralización de la economía cubana y un deterioro significativo en las condiciones de vida de su población.
Como evidencia de esta presión, desde mediados de enero, la administración de Donald Trump solo ha permitido la llegada de un único tanquero ruso a la isla. El 1 de mayo, el entonces presidente Trump, quien ha expresado abiertamente su deseo de un cambio de régimen en Cuba, firmó una orden ejecutiva que intensificó las sanciones, dirigidas específicamente a empresas y bancos extranjeros que colaboran con el gobierno cubano.
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