Cómo impulsar un crecimiento económico sostenible y resiliente en un entorno de incertidumbre

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“¿Puede nuestro país resistir la tormenta económica? Descubre cómo la flexibilización de políticas puede revolucionar nuestro crecimiento en un entorno…

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La economía de nuestro país ha experimentado un crecimiento sostenido durante más de dos décadas, gracias a factores externos como el turismo, las zonas francas de exportación, las remesas, las inversiones extranjeras directas, la construcción, las exportaciones de bienes tradicionales, la banca y finanzas, el transporte, entre otros. Sin embargo, en el presente año, estos factores enfrentan grados de incertidumbre debido a la guerra entre Estados Unidos, Israel y Irán.

Para seguir creciendo en un entorno recesivo, se requieren medidas de políticas justas de flexibilización a escala nacional. Una estrategia común en este tipo de situaciones es reducir las tasas de interés para reactivar la demanda y la producción. La confianza se transmite y el consumidor reacciona comprando bienes duraderos, mientras que las empresas reanudan inversiones postergadas.

El deslizamiento de la tasa de cambio estimula las exportaciones, pero perjudica el costo de las importaciones. En un año malo, sigue una racha de crecimiento fuerte. Los desequilibrios que se producen en países avanzados demoran un tiempo en rectificar sus disfunciones básicas en el área financiera. La intermediación financiera se ve perjudicada, así como el proceso de reasignación de recursos, lo que requiere una nueva reestructuración de los sectores mencionados.

En la mayoría de los países, la crisis incrementa la carga fiscal, los precios de bienes y servicios, y por tanto, de impuestos. Es necesario revisar los pronósticos de crecimiento de todos los países debido a la realidad internacional. La antigua senda de crecimiento y el producto potencial alrededor del 5% se retrasan como meta. En promedio, el producto se recupera cuando las condiciones mejoren.

Se están ajustando las previsiones para este año, y los problemas de la demanda dificultan el proceso normal. Los pronósticos deberán hacerse trimestralmente en lugar de semestral para ver la marcha e intensidad del crecimiento. El desempleo se mantendrá en niveles similares a este marco.

La recuperación de la economía estará marcada por la reorientación del gasto privado y la demanda internacional de nuestros productos en los mercados internacionales, básicamente en el mercado norteamericano. La demanda interna puede contraerse dependiendo de las cargas fiscales. Es importante reequilibrar el gasto público y el gasto privado, ya que la respuesta a las crisis consiste en incrementar el gasto público y permitir déficits fiscales más abultados.

Un monto adecuado de reservas es útil para evitar sorpresas durante crisis eventuales. Las reformas estructurales son complicadas de aplicar y sus efectos son demorados. Es importante ser cautelosos al proponerlas. La reevaluación del panorama presente arroja las siguientes conclusiones: la primera es que el producto potencial tenderá a disminuir debido a la guerra. No se pueden esperar tasas de crecimiento según lo previsto.

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