China concentró la mitad de las visualizaciones digitales del último Mundial: a un mes de 2026, sigue en duda…
“¿Qué pasa cuando 3.000 millones de personas se quedan fuera del partido? ¡Descubre la tensión detrás de la emisión del Mundial de Fútbol en todo el mundo!”
A menos de cinco semanas del inicio del partido inaugural del Mundial de este año, la FIFA ya tiene cerrados acuerdos de emisión en más de 175 países. Sin embargo, China e India, que concentran casi tres mil millones de habitantes, siguen fuera de ese mapa comercial, una ausencia que refleja la tensión por el precio de los derechos de retransmisión.
El torneo, que la FIFA presenta como el más grande de la historia, reunirá a 48 selecciones y se disputará en 104 partidos entre Estados Unidos, Canadá y México, del 11 de junio al 19 de julio. La organización aspira a que sea también el evento deportivo más visto y más difundido de todos los tiempos, aunque ese objetivo depende de resolver los desacuerdos con dos de los mercados más poblados del planeta.
La importancia de ambos países quedó clara en el Mundial de Qatar 2022. Según datos de la propia FIFA, China concentró el 49,8% de todas las horas de visionado en plataformas digitales y sociales, prácticamente la mitad del consumo global. En el caso de India, la final reunió 32 millones de espectadores digitales, una cifra que confirma el peso estratégico de ese mercado para cualquier competición internacional.
Una de las principales trabas está en los horarios. Al celebrarse en Norteamérica, los encuentros de mayor interés se jugarán a las 3:00h en Pekín y Shanghái y a las 0:30h en Nueva Delhi. Esa franja reduce de forma notable la audiencia potencial y complica la rentabilidad publicitaria, lo que dificulta que las cadenas asuman los elevados costes de los derechos.
En India, Star, el gran grupo mediático surgido de la fusión entre Viacom18 y Disney Star, llegó a ofrecer 20 millones de dólares por el paquete disponible. La FIFA rechazó esa cifra y reclamó 100 millones de dólares, incluyendo también los derechos del Mundial de 2030. Medios locales apuntan a que la organización habría rebajado sus pretensiones hasta unos 35 millones, aunque la negociación sigue abierta.
En China, la discusión es todavía más compleja. La FIFA habría pedido entre 250 y 300 millones de dólares, mientras que CCTV, el único operador autorizado por ley para negociar esos derechos, no contempla acercarse a esa cantidad. Su presupuesto se situaría entre 60 y 80 millones de dólares, y aunque la FIFA podría aceptar una rebaja hasta 120 y 150 millones, la distancia entre ambas posiciones continúa siendo muy amplia. Además, periodistas chinos han tenido dificultades para obtener visados, un factor que también puede restar atractivo a la cobertura y a los patrocinadores.
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