China busca revolucionar la IA con tecnología alternativa a las GPU, un desafío al dominio de América en el…
“China revoluciona la IA sin GPU: ¿qué sucede cuando el músculo de la inteligencia artificial se construye con CPU? Descubre la estrategia que está cambiando…
En el mundo de la inteligencia artificial a gran escala, los centros de datos y sus enormes cantidades de GPU han sido la norma durante mucho tiempo. Sin embargo, China está explorando una ruta alternativa que busca responder a la pregunta de qué sucede si el músculo de la IA se construye solo con CPU. Esta estrategia, condicionada por el contexto geopolítico, busca reducir la dependencia exterior y exprimir arquitecturas propias.
Según HPC Wire, China ha estado desplegando superordenadores basados solo en CPU para cargas de IA y computación de alto rendimiento en los últimos años. Esto se debe en gran medida a las restricciones de EEUU que limitan su acceso a suficientes GPU avanzadas para este tipo de sistemas. El caso más llamativo de esta estrategia es el superordenador vinculado al National Supercomputing Center de Shenzhen.
Según South China Morning Post, este superordenador está construido íntegramente con CPU nacionales y diseñado para funcionar sin GPU. El sistema utiliza 47.000 CPU repartidas en 92 armarios de cómputo. La pieza clave que permite esta arquitectura es el procesador LX2, un chip Armv9 diseñado para cargas de IA y computación de alto rendimiento.
El procesador LX2 integra dos chiplets y suma 304 núcleos, organizados en ocho clústeres de 38 núcleos cada uno. La arquitectura incluye unidades Arm SVE y SME, pensadas para acelerar operaciones vectoriales y matriciales, muy presentes en entrenamiento de IA y computación científica. Esto se combina con una mezcla poco habitual de memoria HBM en el propio paquete y DDR5 externa, diseñada para mover muchos datos con rapidez sin renunciar a capacidad.
El superordenador, llamado Shine, está diseñado para alcanzar 2 exaflops, una cifra con la que China aspira a situarlo por encima de El Capitan, el superordenador del Lawrence Livermore National Laboratory que se sitúa como actual líder mundial con casi 1,8 exaflops. La subdirectora del centro de Shenzhen, Huang Xiaohui, sostuvo que a finales de 2025 el sistema habría completado su despliegue y activación, con un rendimiento sostenido superior a 2 exaflops.
La apuesta por una máquina solo con CPU puede tener sentido para ciertos trabajos, pero no elimina la gran ventaja de las GPU en inteligencia artificial. En las cargas más intensivas y fáciles de repartir en paralelo, estos aceleradores suelen completar más trabajo con la misma energía que un sistema basado únicamente en CPU. Por lo tanto, la industria sigue apostando de forma mayoritaria por arquitecturas mixtas, con procesadores para tareas generales y GPU para acelerar el cálculo más pesado.
Shine encaja mejor como una vía alternativa bajo condiciones concretas que como una prueba de que el modelo dominante haya quedado atrás. Esta estrategia de China busca reducir su dependencia exterior y exprimir arquitecturas propias, lo que podría ser un paso importante en la carrera por la supremacía en la inteligencia artificial.
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