Caso Onco14: justicia confirma prisión preventiva para los acusados

Caso Onco14: tribunal de Santiago mantiene en prisión preventiva a Héctor Lora Cruceta y su esposa, mientras su exesposa sigue bajo arresto domiciliario.

medidas-de-coercion-ratificadas-en-caso-onco14-contra-implicados-9ee0f869-focus-0-0-400-300

La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de Santiago ratificó las medidas de coerción contra los implicados en el caso Onco14, manteniendo la prisión preventiva para Héctor Antonio Lora Cruceta, expresidente del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y miembro de la junta directiva del Instituto Oncológico Regional del Cibao (IORC), así como para su esposa, Luisa Yasiris Guzmán de Lora. La decisión se produjo durante la revisión obligatoria de la medida, un mecanismo procesal que obliga al tribunal a evaluar periódicamente si las condiciones que justificaron la coerción inicial se mantienen vigentes.

En la misma audiencia, el tribunal dispuso que Dilcia Isabel Vargas Sánchez, exesposa de Lora Cruceta y quien ocupó funciones de vicepresidenta y auditora interna y externa del Patronato, continúe bajo prisión domiciliaria, disposición impuesta desde el inicio del proceso. La distinción entre prisión preventiva y arresto domiciliario refleja la valoración judicial sobre el nivel de riesgo procesal atribuido a cada imputado, considerando factores como la gravedad de las imputaciones, la posición ocupada en las entidades involucradas y la vinculación con los hechos investigados.

La defensa de Lora Cruceta, representada por el abogado Pantaleón Mieses, había solicitado sustituir la prisión preventiva por arresto domiciliario con grillete electrónico, argumentando que su cliente cuenta con arraigo suficiente para cumplir una medida menos gravosa. Entre los documentos presentados figuran comprobación de domicilio, títulos profesionales como ingeniero, un título de propiedad sin gravámenes y documentos personales, elementos que, según el abogado, demuestran que no representa peligro de fuga. El tribunal, sin embargo, no acogió esa solicitud, lo que indica que los jueces consideraron que persisten las condiciones que fundamentan la medida más severa.

El caso Onco14 investiga presuntas irregularidades en el manejo de recursos del IORC y fondos vinculados al Seguro Nacional de Salud (Senasa). Según el Ministerio Público, la presunta estructura de corrupción habría desviado 148,660,116 pesos del Patronato Cibaeño Contra el Cáncer y del IORC entre 2018 y 2025, además del manejo de unos 3,700 millones de pesos provenientes de Senasa. Las cifras, de confirmarse judicialmente, situarían este caso entre los procesos por corrupción administrativa de mayor cuantía documentados en la región del Cibao.

Para los lectores, este tipo de decisiones judiciales resultan relevantes porque marcan el pulso del proceso penal: la ratificación de la prisión preventiva sugiere que el tribunal mantiene su apreciación sobre la gravedad del caso y el riesgo procesal, mientras que la negativa a sustituir la medida por arresto domiciliario indica que los argumentos de arraigo presentados por la defensa no fueron suficientes para modificar el criterio judicial. Conviene observar los próximos pasos procesales, particularmente si la defensa anuncia recursos adicionales o si el Ministerio Público presenta nuevas evidencias que amplíen el expediente.

El caso también pone de relieve el funcionamiento de las instituciones de salud y patronatos que administran fondos públicos o de seguro social, un ámbito donde la transparencia en la gestión de recursos resulta crítica para garantizar la continuidad de servicios oncológicos y la confianza de los pacientes y aportantes. La revisión obligatoria de medidas de coerción continuará conforme a los plazos procesales establecidos, y cualquier cambio en la situación jurídica de los imputados será determinado por el tribunal competente.

Fuente original: consultar publicación original.