Carlos III le dijo a Carlos Spencer que la princesa Diana se olvidaría pronto tras su muerte

Buckingham desmiente categóricamente las declaraciones atribuidas al rey Carlos III sobre la princesa Diana. La casa real británica busca zanjar la polémica.

Carlos III le dijo a Carlos Spencer que la princesa Diana se olvidaría pronto tras su muerte

El Palacio de Buckingham desmintió de forma categórica la afirmación difundida en las últimas horas según la cual el rey Carlos III habría dicho a Carlos Spencer, hermano de la princesa Diana, que el país olvidaría pronto a la fallecida princesa, y advirtió que el duelo puede "teñir el recuerdo" de los acontecimientos. La institución no ofreció detalles adicionales sobre el origen de la versión rechazada, pero su pronunciamiento busca zanjar cualquier especulación en torno a los hechos.

La intervención del palacio responde a un patrón conocido en la comunicación de la casa real británica: cuando una versión sobre la familia real gana tracción pública, la estrategia habitual es una negación breve, sin desarrollo argumental ni atribución de responsabilidades. Ese formato, sin embargo, deja abiertas preguntas sobre quién originó la afirmación y en qué contexto surgió, algo que el comunicado no aclara.

El caso involucra a dos figuras centrales del episodio más traumático de la monarquía británica reciente. Carlos Spencer es el hermano menor de Diana y quien pronunció el discurso más crítico contra la prensa y la propia familia real durante el funeral de la princesa en 1997. La relación entre ambos hermanos y la casa real ha sido objeto de atención mediática durante casi tres décadas, lo que explica el interés que despierta cualquier versión que implique al actual monarca.

La referencia al duelo como elemento que puede "teñir el recuerdo" introduce una dimensión poco habitual en los comunicados oficiales. Sugiere que la institución considera que las circunstancias emocionales del momento en que se habrían producido los hechos —presumiblemente los días posteriores a la muerte de Diana en un accidente de tráfico en París— distorsionan la manera en que se recuerdan y transmiten las conversaciones privadas.

Para los lectores, la clave está en distinguir entre lo que el palacio confirma y lo que simplemente niega. El comunicado no ofrece una versión alternativa de los hechos ni aporta documentación o testigos. Tampoco especifica si la negación se refiere a la conversación en sí, a su contenido o a ambos. Esa ambigüedad es relevante porque deja margen a que la discusión pública continúe pese al pronunciamiento oficial.

Fuentes cercanas a la casa real señalaron que la postura oficial se mantiene firme y que no se prevén más declaraciones por el momento. Conviene observar si el entorno de Carlos Spencer reacciona al desmentido y si la versión rechazada sigue circulando en medios británicos, donde el interés por la figura de Diana y por los años finales de su vida permanece intacto casi tres décadas después de su muerte.

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