Bagnaia admite que aún no domina su Ducati: “Entro y piloto a lo que dé
Pecco Bagnaia, fuera de la Q2 en Silverstone: el bicampeón sufre con su Ducati y admite su límite. Aprilia domina y enciende las alarmas en Borgo Panigale a un…
El bicampeón del mundo de MotoGP, Pecco Bagnaia, encara un nuevo desafío en Silverstone tras cerrar el viernes de entrenamientos fuera de las posiciones que le permitirían acceder directamente a la Q2. El piloto italiano, que arrastra molestias físicas, admitió que aún no logra dominar por completo su Ducati y que su pilotaje se reduce a "entrar y dar lo que dé", una confesión que enciende las alarmas en el garaje de Borgo Panigale a menos de 24 horas de la clasificación.
La jornada en el circuito británico dejó una imagen poco habitual: las Ducati oficiales quedaron rezagadas en la tabla de tiempos, muy lejos del ritmo demoledor mostrado por Aprilia, que dominó las sesiones con claridad. La fábrica de Noale parece haber encontrado la fórmula perfecta para este trazado, mientras que la escudería italiana trabaja contrarreloj para ajustar la puesta a punto de sus máquinas antes de la carrera del domingo.
El problema de Bagnaia no es nuevo. En varias citas de esta temporada, el piloto de Turín ha sufrido para extraer el máximo potencial de su Desmosedici, especialmente en circuitos donde el agarre y la tracción son determinantes. La falta de feeling con la moto se traduce en vueltas inconsistentes y en una incapacidad para seguir el ritmo de sus rivales, algo que en Silverstone quedó evidenciado desde los primeros compases de la sesión.
La situación obliga a Bagnaia a pasar por la Q1, un escenario que ya vivió en el pasado y que, aunque no es insalvable, añade presión y riesgo de quedar fuera de la lucha por la pole. Para un piloto que aspira a revalidar su título, cada vuelta cuenta, y perder tiempo en la repesca clasificatoria puede condicionar la estrategia de carrera y la elección de neumáticos.
El equipo Ducati, por su parte, no oculta su preocupación. Las diferencias con Aprilia son notables y, aunque Silverstone ha sido históricamente un circuito favorable para la marca italiana, las condiciones actuales muestran una brecha que no se había visto en temporadas recientes. La clave estará en cómo responda la moto tras los ajustes nocturnos y si Bagnaia logra recuperar la confianza perdida.
Para el aficionado, este viernes deja una lectura clara: la competencia en MotoGP está más reñida que nunca y ningún piloto, ni siquiera un bicampeón, puede permitirse dar por sentado un buen resultado. La sesión de clasificación del sábado será la primera prueba de fuego para un Bagnaia que, pese a las adversidades, sigue siendo uno de los grandes candidatos al podio si logra superar la Q1 y encontrar el rumbo perdido.
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