Autoridades israelíes detienen a activistas de la Flotilla Global Sumud en medio de una escalada de tensión…
La semana pasada, las fuerzas israelíes interceptaron una flotilla de barcos en aguas internacionales, lo que llevó a la detención de cerca de 430 tripulantes…
La semana pasada, las fuerzas israelíes interceptaron una flotilla de barcos en aguas internacionales, lo que llevó a la detención de cerca de 430 tripulantes, la mayoría de ellos ciudadanos extranjeros. La operación fue objeto de una gran controversia, especialmente después de que se difundieron imágenes de los activistas con las manos atadas y la frente contra el suelo.
La indignación internacional se desencadenó cuando se supo que el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, había publicado los videos en redes sociales. La reacción fue inmediata: España, Irlanda e Italia pidieron sanciones de la Unión Europea contra Ben Gvir, mientras que el primer ministro de España, Pedro Sánchez, calificó las imágenes de "inaceptables" y anunció que su país impulsaría que se impongan sanciones de la UE contra el ministro israelí.
La ONG Adalah, que representó a los activistas legalmente, informó que los detenidos fueron llevados a la prisión de Ktziot y que posteriormente fueron deportados del país. Según Adalah, los activistas extranjeros fueron trasladados al aeropuerto de Ramon, en el sur de Israel, para ser expulsados del país. Sin embargo, una activista germano-israelí que viajaba en el mismo convoy marítimo deberá comparecer ante un tribunal en Ascalón.
La flotilla, llamada "Global Sumud Flotilla", estaba compuesta por unos 50 barcos y pretendía llamar la atención sobre la situación humanitaria en la Franja de Gaza, devastada por más de dos años de guerra entre Hamás e Israel. El ministro Ben Gvir defendió la acción de Israel, argumentando que su país tiene pleno derecho a impedir que flotillas provocadoras de partidarios terroristas de Hamás entren en sus aguas territoriales y lleguen a Gaza.
Las reacciones internacionales no se hicieron esperar. El canciller italiano, Antonio Tajani, calificó el trato dado a los detenidos como "inadmisible" y pidió sanciones contra el ministro israelí. El primer ministro de Irlanda, Micheal Martin, pidió al Consejo Europeo que la UE tome "nuevas medidas" contra Israel. La relatora especial de la ONU sobre la situación de los derechos humanos en los Territorios Palestinos Ocupados, la italiana Francesca Albanese, señaló que lo que sufrieron estos activistas es "un trato de lujo comparado con lo que se inflige a los palestinos en las cárceles israelíes".
Entre los detenidos se encontraban periodistas y diputados italianos, que relataron experiencias de abuso y humillación a manos de las fuerzas de seguridad israelíes. Dario Carotenuto, un diputado italiano, afirmó que ellos fueron "llevados al aeropuerto Ben Gurion con esposas y cadenas en los pies, y metidos en un vuelo a Atenas". Nos patearon y nos pegaron puñetazos", dijo.
La intercepción de la flotilla y la posterior detención de los activistas han generado una gran tensión en el mundo árabe y en la comunidad internacional. La situación en la Franja de Gaza sigue siendo una preocupación grave, y la acción de Israel ha sido objeto de críticas y condenas de varios países y organizaciones internacionales.
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