Autor de Siamesas desmiente atribución errónea de la obra
“Siamesas” no es de Hernández Ortega: es una falsificación de estilo que invalida un análisis sobre Kehinde Wiley. El detalle que cambia la historia del arte.
Una carta de rectificación advierte que la pintura "Siamesas", atribuida al maestro dominicano Gilberto Hernández Ortega, es en realidad una falsificación de estilo, lo que invalida la premisa de un artículo publicado el 4 de septiembre de 2026 sobre la obra del artista estadounidense Kehinde Wiley. La comunicación, dirigida al autor del texto titulado "Otra mirada al cuadro que la política USA vetó", señala que el error aparece tanto en el pie de foto como en el cuerpo del artículo, donde se afirma que la obra de Wiley remite a "Siamesas", de Hernández Ortega.
Según la misiva, la pintura es una imitación que reproduce los rasgos técnicos, formales y visuales del artista dominicano para hacerla pasar como suya, una práctica fraudulenta común en el mercado del arte. Esta precisión no es un detalle menor: si la obra atribuida a Hernández Ortega no es auténtica, cualquier argumento que la use como referencia para interpretar el trabajo de Wiley pierde sustento. El señalamiento obliga a revisar no solo la mención puntual, sino también la cadena de fuentes que llevó a presentarla como pieza legítima del maestro dominicano.
El remitente aclara que el propio Wiley probablemente desconoce que la obra es una falsificación de estilo, ya que esta estuvo expuesta en el Museo Bellapart durante algún tiempo antes de que se hiciera la aclaración correspondiente. Este punto es relevante para el lector: la responsabilidad del artista estadounidense en la confusión sería involuntaria, y el problema se traslada a quienes certificaron, exhibieron o difundieron la pieza como original. La carta sugiere que el error en el artículo pudo originarse en declaraciones del propio artista sobre el origen de su creación.
Para el público, el caso ilustra un riesgo recurrente en el circuito artístico: la circulación de obras que imitan con suficiente fidelidad el estilo de un creador consagrado como para confundir a curadores, periodistas y coleccionistas. Esa dinámica afecta la confianza en las atribuciones, en los registros de exhibición y en el valor documental de las imágenes que acompañan las notas de prensa. De ahí que la rectificación no se limite a corregir un pie de foto, sino que toque la manera en que se valida una obra antes de citarla como referencia.
La misiva concluye solicitando una rectificación o cambio en el artículo y agradece la valoración que el autor, descrito como artista dominicano y maestro de maestros, otorga a la obra de Gilberto Hernández Ortega. Queda a disposición para ofrecer información adicional que contribuya a esclarecer el caso. Conviene observar si la corrección se limita a la mención de "Siamesas" o si alcanza también la interpretación general del texto, y si el museo o los responsables de la exhibición emiten alguna precisión sobre cómo la pieza llegó a mostrarse como obra del maestro dominicano.
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