Alerta máxima en la frontera: 200 guardias civiles blindan Ceuta y Melilla ante el intento de asalto el día de las elecciones

El Gobierno ha ordenado un refuerzo extraordinario de la seguridad en las fronteras de Ceuta y Melilla. La Guardia Civil desplegará 200 nuevos agentes para impedir un posible asalto masivo a las vallas coincidiendo con la jornada electoral. El dispositivo, que se activará en las próximas horas, responde a los llamamientos difundidos en redes sociales y canales de mensajería que instan a cruzar la frontera de forma irregular el día de los comicios.

La operación, coordinada con la Delegación del Gobierno en ambas ciudades autónomas, contempla el despliegue de patrullas a pie, controles en los accesos, vigilancia marítima y apoyo aéreo. Los 200 efectivos se sumarán a los agentes que ya prestan servicio habitual en los perímetros fronterizos. Fuentes de la seguridad ciudadana subrayan que el objetivo es disuadir cualquier intento de entrada masiva y garantizar que los colegios electorales funcionen con normalidad.

Según los datos manejados por el Ejecutivo, los mensajes que circulan desde hace días apuntan a un asalto coordinado a las vallas de Ceuta y Melilla. Las autoridades han detectado un aumento de la tensión en las inmediaciones de los pasos fronterizos y han decidido adelantar el operativo. La Guardia Civil mantendrá el control de los puntos críticos, mientras la Policía Nacional reforzará la protección de las sedes electorales y de los edificios públicos.

Ceuta y Melilla son las dos únicas fronteras terrestres de España con África y, por tanto, puntos sensibles para la Unión Europea. En los últimos años han sufrido episodios de fuerte presión migratoria, algunos de ellos con miles de personas intentando cruzar en pocas horas. Esa experiencia ha llevado a Interior a diseñar un dispositivo específico para cada ciudad, con capacidad de reacción rápida y coordinación con las fuerzas de seguridad marroquíes.

El Gobierno ha hecho un llamamiento a la calma y a la responsabilidad ciudadana. Insiste en que la jornada electoral debe desarrollarse con normalidad y advierte de que se actuará con contundencia contra quienes promuevan o participen en un asalto ilegal a la frontera. El despliegue se mantendrá, al menos, hasta que concluya el escrutinio y se evalúe la situación en ambos perímetros. Con este refuerzo, el Ejecutivo pretende enviar un mensaje claro: las fronteras españolas no serán un escenario de caos el día de las elecciones.