Abinader coloca a Víctor Livio Cedeño Brea al frente de la Superintendencia de Bancos
Nuevo timonel en la banca dominicana: Abinader designa a Cedeño Brea como superintendente. El reto: equilibrar la expansión del crédito y la era fintech.
El presidente Luis Abinader designó al abogado Víctor Livio Enmanuel Cedeño Brea como nuevo superintendente de Bancos, en sustitución de Alejandro Fernández W., quien ocupó el cargo durante seis años. La designación, formalizada mediante el Decreto 606-26, se realiza conforme a lo establecido en la Ley Monetaria y Financiera, que prevé un período de dos años para el ejercicio de esta función. El cambio al frente del organismo regulador ocurre en un momento de particular relevancia para el sistema financiero dominicano, que atraviesa un ciclo de expansión del crédito y transformación digital acelerada.
Cedeño Brea, de profesión abogado, asume la superintendencia en un contexto donde la supervisión bancaria enfrenta desafíos crecientes: desde el auge de las fintech y los pagos digitales hasta la necesidad de mantener la estabilidad macroeconómica en un entorno de tasas de interés globales aún restrictivas. Su gestión deberá equilibrar la promoción de la inclusión financiera, uno de los ejes de la actual administración, con la preservación de la solidez patrimonial de las entidades de intermediación financiera, un pilar que ha sostenido la confianza de los depositantes y de los organismos multilaterales.
El nuevo funcionario llega al puesto con la misión de dar continuidad a las políticas de estabilidad y transparencia del sector bancario, así como de fortalecer la confianza de los usuarios y los inversionistas. Esto implica, en la práctica, mantener una vigilancia rigurosa sobre los indicadores de liquidez y morosidad, así como avanzar en la modernización de los marcos normativos para adaptarlos a las nuevas modalidades de negocio. Para los usuarios del sistema, la continuidad de estas políticas es clave: un sector bien supervisado se traduce en mayor protección de los ahorros, acceso más amplio al crédito y servicios financieros más eficientes y seguros.
Por su parte, Fernández W. concluye su gestión tras seis años al frente del organismo, periodo en el que se implementaron diversas reformas y se consolidaron mecanismos de supervisión. Durante su mandato, el sistema financiero dominicano mantuvo indicadores de solvencia y rentabilidad que le permitieron sortear las turbulencias económicas derivadas de la pandemia y de la crisis inflacionaria global. Su salida deja un estándar de gestión que, en términos de estabilidad, será el punto de partida de la nueva administración.
En los próximos meses, conviene observar tres elementos: la designación del equipo técnico que acompañará a Cedeño Brea, las prioridades regulatorias que anuncie y la respuesta del mercado ante el relevo. La Superintendencia de Bancos es una pieza central en la arquitectura económica dominicana, no solo por su rol de fiscalización, sino porque sus decisiones inciden directamente en el costo del crédito y en la salud financiera de hogares y empresas.
Fuente original: consultar publicación original.