La Asamblea de Madrid recibe la ley exprés de Ayuso para construir más rápido en pleno grito por la vivienda

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El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso lleva toda la legislatura preparando una reforma profunda de la ordenación del territorio, el urbanismo y el suelo. Su primera gran pieza legislativa ya ha aterrizado en la Asamblea de Madrid con una promesa: recortar trámites para construir más rápido. El Ejecutivo autonómico quiere tenerla en vigor “cuanto antes”, consciente de que la presión social por el acceso a la vivienda no deja de crecer.

La norma llega en un momento delicado. Los precios del alquiler y de la compra siguen en máximos en la región, mientras las listas de espera para una vivienda pública y las protestas vecinales se multiplican. El texto modifica la Ley del Suelo, la Ley de Urbanismo y la Ley de Ordenación del Territorio para atacar los cuellos de botella que, según el Gobierno madrileño, frenan la construcción: informes sectoriales que tardan meses, licencias municipales lentas y planeamiento general que se eterniza. Para ello, introduce plazos más cortos, refuerza la declaración responsable y limita la paralización de proyectos por silencios administrativos. La intención es que un promotor pueda pasar de la idea al ladrillo en menos tiempo, especialmente en suelos ya urbanizables.

El paquete no se limita a la vivienda libre. También toca la ordenación del territorio y el suelo para facilitar nuevos desarrollos y la transformación de espacios degradados. La Comunidad de Madrid, que concentra cerca de una quinta parte de la población española y sigue atrayendo residentes, sostiene que sin más oferta será imposible contener los precios. La oposición, sin embargo, advierte de que agilizar trámites no equivale a construir vivienda asequible y teme que la reforma beneficie sobre todo al mercado libre y a los grandes tenedores.

El calendario legislativo será decisivo. La ley llega a la Asamblea en plena escalada de la presión social por la vivienda, con manifestaciones y plataformas ciudadanas que exigen soluciones urgentes. El Gobierno de Ayuso quiere que el texto salga adelante con urgencia, pero la tramitación parlamentaria permitirá presentar enmiendas y escuchar a colectivos vecinales, ecologistas y promotores. El resultado marcará el modelo de ciudad de Madrid para las próximas décadas: más suelo, menos burocracia y un debate abierto sobre si eso basta para que vivir en la región deje de ser un lujo.