Mercado de valores RD supera las 199 mil cuentas y apunta a un salto histórico

El mercado de valores dominicano está a punto de alcanzar las 200,000 cuentas de inversión, un hito histórico impulsado por más dominicanos que apuestan por…

Santiago-Camarena-alpha-2

El mercado de valores dominicano se aproxima a las 200,000 cuentas de inversión, un umbral que marcaría un salto histórico para un sector que hace dos décadas era prácticamente incipiente. Así lo destacó Santiago Camarena, presidente ejecutivo de Alpha Puesto de Bolsa, quien atribuyó el crecimiento al aumento sostenido de la participación de inversionistas en el mercado de capitales local, aunque reconoció que persisten desafíos para ampliar su alcance.

La cifra de cuentas de valores es un termómetro directo de cuántas personas o entidades mantienen posiciones activas en instrumentos como bonos, acciones o fondos listados. Que el país ronde las 200,000 cuentas no solo refleja mayor actividad, sino también una transformación en la forma en que los dominicanos acceden al ahorro y la inversión, más allá de la banca tradicional. Para dimensionarlo: cada cuenta representa un inversionista que ha decidido asumir riesgos de mercado, lo que implica un cambio cultural relevante en una economía donde históricamente el ahorro se ha canalizado hacia depósitos bancarios o activos físicos.

Camarena subrayó que la evolución de las últimas dos décadas ha sido significativa, pero admitió que el mercado aún no llega a un espectro amplio de la población. El principal obstáculo, según el ejecutivo, es la necesidad de fomentar una mayor cultura de inversión y facilitar el acceso a nuevos segmentos sociales. En la práctica, esto supone superar barreras como el desconocimiento de los productos disponibles, los montos mínimos de entrada y la percepción de que invertir en bolsa es un terreno exclusivo de expertos o de grandes patrimonios.

El reto de la inclusión no es menor. Un mercado profundo, con más participantes y mayor diversidad de perfiles, tiende a ser más líquido y eficiente, lo que a su vez puede traducirse en mejores condiciones de financiamiento para empresas y proyectos. Pero para llegar a ese punto se requiere no solo educación financiera, sino también una oferta de productos adaptada a distintos niveles de ingreso y tolerancia al riesgo, así como un marco regulatorio que inspire confianza sin ahogar la innovación.

“Sin dudas, el mercado de valores dominicano ha evolucionado”, expresó Camarena, quien considera que, pese a los avances, queda trabajo por hacer para consolidar un mercado más inclusivo y profundo. La frase resume el momento actual: un sector que ha crecido, que se acerca a una meta simbólica relevante, pero que aún tiene por delante la tarea de convertirse en una opción real para un universo más amplio de ahorradores dominicanos.

Hacia adelante, conviene observar varios indicadores: la evolución trimestral del número de cuentas, la composición de esos inversionistas —si predominan institucionales o personas físicas— y el ritmo de lanzamiento de nuevos instrumentos. También será clave si se implementan medidas concretas para reducir las barreras de entrada y si la educación financiera logra permear a segmentos hoy ausentes. El salto histórico que se vislumbra no se medirá solo en cuentas, sino en la capacidad del mercado para retener y multiplicar a esos inversionistas en el tiempo.

Fuente original: consultar publicación original.