El PP europeíza Ceuta para retratar a Sánchez: “El Gobierno mira para otro lado”
El Partido Popular ha decidido convertir la presión migratoria sobre Ceuta en una batalla europea. La formación de Alberto Núñez Feijóo quiere llevar el debate a las instituciones comunitarias para evidenciar, dice, la falta de liderazgo del Gobierno de Pedro Sánchez.
“No ha sido fácil cuando el Gobierno mira para otro lado”, ha resumido el líder popular, que reclama una presencia europea que, a su juicio, debería encabezar el Ejecutivo y no la oposición. Feijóo criticó que el Gobierno no esté liderando “la necesaria presencia europea” ante una situación que afecta a una frontera exterior de la UE.
Según su relato, el PP ha tenido que asumir ese papel ante la pasividad del Ejecutivo. En la misma línea, el presidente del PP europeo sostuvo que el Gobierno español “está aislado” en Bruselas, lo que refuerza la estrategia popular de internacionalizar la crisis de Ceuta.
Los populares sostienen que no se trata de un asunto exclusivamente español, sino de un desafío europeo que requiere solidaridad, control de fronteras y una respuesta coordinada. Por eso han activado contactos con el Grupo Popular Europeo y con distintas instancias comunitarias para que la Comisión, el Parlamento y el Consejo se pronuncien.
La iniciativa busca instalar en la agenda de la UE la situación de la ciudad autónoma, puerta sur de Europa, y forzar al Gobierno a rendir cuentas en un escenario donde la presión política es mayor. La maniobra también tiene lectura interna: el PP quiere retratar a Sánchez como un presidente ausente en Europa y capitalizar el malestar por la gestión migratoria.
Mientras el Ejecutivo defiende que mantiene contactos permanentes con Bruselas y con Rabat, los populares insisten en que la realidad desmiente esa versión y que la Unión no puede mirar hacia otro lado ante lo que ocurre en Ceuta. El movimiento se produce en un contexto de creciente europeización de los debates migratorios y de endurecimiento de posiciones en torno a las fronteras exteriores.
Ceuta, enclave estratégico entre África y Europa, vuelve a ser termómetro de la relación entre España, Marruecos y las instituciones comunitarias. Al llevar el conflicto a Bruselas, el PP busca ampliar el tablero, desgastar al Gobierno y situar la crisis como una prueba de la credibilidad española en la UE.
Sánchez, por ahora, mantiene su defensa de la acción coordinada, pero la oposición ya ha decidido que Ceuta no se quede en Madrid.