Feijóo lleva a Sánchez al límite: “La gestión de Ceuta la pagará ante la Justicia y las urnas”
El líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha elevado el tono contra el Gobierno tras la crisis migratoria de Ceuta. El presidente del PP sostiene que la posibilidad de una dejación de funciones por parte del Ejecutivo y las muertes registradas durante la entrada masiva de inmigrantes podrían llevar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante el Tribunal Supremo. “Esta gestión no solo es una responsabilidad política, es una responsabilidad judicial. Se la va a pagar ante la Justicia y ante las urnas”, advirtió ayer en un acto público Feijóo, visiblemente contundente.
El choque político llega tras el análisis detallado que el equipo jurídico del PP ha realizado sobre la actuación del Ejecutivo en la ciudad autónoma durante el asalto fronterizo del pasado mes de mayo. Para los populares, la falta de coordinación con Marruecos, la ausencia de una respuesta defensiva clara por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y el posterior anuncio de medidas improvisadas evidencian un vacío de poder que podría sustanciarse jurídicamente. El partido valora ahora si presentar una querella formal, al considerar que los hechos podrían ser constitutivos de un delito de abandono de funciones, tipificado en el artículo 407 del Código Penal.
A ello se suman las víctimas mortales. Según fuentes jurídicas consultadas, las muertes acaecidas durante el intento de entrada —al menos dos personas fallecieron ahogadas en la playa de El Tarajal— han reactivado la exigencia de depurar responsabilidades. Desde las filas conservadoras se insiste en que, si el Estado hubiera activado con antelación los protocolos necesarios, la tragedia humana podría haberse evitado. Feijóo ha vinculado directamente al presidente del Gobierno con esta cadena de decisiones, marcando un punto de inflexión en su estrategia de oposición: abandonar la moderación institucional para abrir un frente judicial y electoral.
El anuncio del líder popular no se queda en lo jurídico. Sus palabras apuntan directamente a las elecciones generales como escenario de rendición de cuentas. Con un PSOE sumido en disputas internas y la coalición gubernamental tensionada por los pactos de investidura, el PP busca capitalizar el desgaste y situar la política migratoria como uno de los ejes centrales de su campaña. Feijóo emerge así con un perfil más duro, dejando atrás la etapa de la “oposición útil” para abrazar un discurso frontal contra el Ejecutivo de Sánchez.
El contexto resulta determinante. La crisis de Ceuta no fue un incidente aislado, sino el reflejo de una relación bilateral compleja con Marruecos, cuyas implicaciones geopolíticas siguen condicionando la agenda exterior española. Mientras tanto, la presión del PP convierte cada decisión del Gobierno en un posible caso ante la máxima instancia judicial. Sánchez, por su parte, insiste en que se actuó “con contundencia y humanidad”. No obstante, el relato de la derecha ya tiene un objetivo claro: convertir a La Moncloa en el único responsable de lo ocurrido en la frontera sur, tanto en los tribunales como en las urnas.