Muñoz advierte: el subsidio de 52 años altera la ecuación de la jubilación anticipada

0

El paro en mayores de 55 supera por primera vez al de adultos. ¿Subsidio o jubilación anticipada? El dilema que define tu pensión futura en España.

1024_2000-65

El desempleo en España ha alcanzado un punto de inflexión: por primera vez, la tasa de paro entre los mayores de 55 años (9,8%) supera a la del grupo de 25 a 54 años (9,4%), según un estudio de la Fundación BBVA e IVIE. Ante este escenario, los expertos en Seguridad Social advierten que muchos de estos trabajadores nunca volverán a encontrar empleo, enfrentándose a una disyuntiva crucial: mantener el subsidio para mayores de 52 años hasta la jubilación ordinaria o acogerse a una jubilación anticipada con recortes permanentes.

Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social especializado en jubilaciones, explica en sus análisis que la opción de esperar cobrando el subsidio puede ser más beneficiosa a largo plazo. Aunque la prestación apenas alcanza los 480 euros mensuales —el 80% del IPREM, congelado desde 2023—, su verdadero valor reside en la cotización: la Seguridad Social calcula la base sobre el 125% del mínimo, lo que en 2026 equivale a unos 1.726 euros mensuales. Esto permite que la futura pensión siga creciendo, un detalle que muchos beneficiarios pasan por alto.

El coste de adelantar la jubilación es significativo. Los coeficientes reductores recortan la pensión de forma permanente, pudiendo superar el 21% de reducción. Muñoz pone un ejemplo claro: un trabajador al que le faltan dos años para la edad ordinaria recibiría 1.300 euros si se jubila anticipadamente, frente a 1.550 euros si aguanta con el subsidio. La diferencia de 250 euros mensuales se mantiene de por vida, y aunque durante los dos años de espera se ingresan solo 11.500 euros frente a los 36.400 de la jubilación anticipada, el punto de equilibrio se alcanza al séptimo año de retiro, cuando la opción de esperar se vuelve más rentable.

Sin embargo, no existe una respuesta única para todos. Las estimaciones favorecen la espera solo cuando el horizonte de jubilación es cercano, de unos dos años. Para quienes están más lejos de esa edad, el subsidio pierde atractivo. El diseño de esta prestación, concluyen los expertos, no desincentiva la búsqueda de empleo entre los más jóvenes, pero ofrece una salida sostenible para quienes pierden su trabajo en los últimos años de su vida laboral, en un contexto donde llegar a los 67 años en plena capacidad es cada vez más difícil.

Fuente original: consultar publicación original.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *