ONU reporta 1,400 asesinatos en Haití en tres meses
**Haití en llamas: 1,408 asesinatos en 3 meses**
La ONU revela cifras escalofriantes de violencia extrema en Puerto Príncipe. Pandillas siembran el terror…
Al menos 1,408 personas fueron asesinadas y 656 resultaron heridas en Haití entre abril y junio de 2026, según un informe de la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (Binuh) publicado este martes, que evidencia un recrudecimiento de la violencia armada en el país caribeño. El documento, que recoge datos del segundo trimestre del año, señala que la mayoría de las víctimas se concentran en la capital, Puerto Príncipe, y sus alrededores, donde las pandillas han intensificado sus operaciones para controlar territorios y rutas de suministro.
Las cifras divulgadas por la Binuh representan un promedio de más de 15 asesinatos diarios durante el período analizado, una magnitud que supera los niveles de violencia registrados en conflictos armados activos de la región. El informe también documenta un aumento en los secuestros y ataques contra infraestructuras críticas, lo que agrava la crisis humanitaria que atraviesa la nación. Estos datos no solo reflejan la inseguridad cotidiana, sino que profundizan el colapso de servicios básicos como salud, educación y acceso a alimentos, en un país donde más de la mitad de la población ya depende de asistencia humanitaria.

El deterioro sostenido de la seguridad desde el inicio del año ocurre pese a los esfuerzos de la misión multinacional de apoyo liderada por Kenia, desplegada con el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, organizaciones locales han denunciado que la falta de equipamiento y la limitada capacidad de las fuerzas del orden impiden contener la expansión de los grupos armados, que ahora operan con mayor libertad en zonas antes consideradas seguras, como barrios periféricos y municipios cercanos a la capital que históricamente habían quedado al margen del conflicto.
El control territorial que ejercen las pandillas no solo se traduce en violencia letal, sino en una estrategia deliberada para estrangular económicamente a la población. Los grupos armados han tomado el control de carreteras y puertos, bloqueando el tránsito de mercancías y elevando los precios de los alimentos básicos. Para los lectores dominicanos, esta dinámica tiene implicaciones directas: la inestabilidad haitiana presiona los flujos migratorios hacia la frontera y afecta el comercio bilateral, que históricamente ha sido un pilar de la economía de las provincias fronterizas.
La ONU instó nuevamente a la comunidad internacional a reforzar el apoyo logístico y financiero para estabilizar el país, pero el llamado llega en un momento de fatiga diplomática y restricciones presupuestarias en varias naciones donantes. Elementos que conviene observar en los próximos meses incluyen la capacidad real de la misión keniana para ampliar su despliegue, la evolución de la cooperación regional —especialmente de República Dominicana y países de la CARICOM— y si las autoridades haitianas logran avanzar hacia un proceso electoral que otorgue legitimidad institucional. Sin un cambio en la correlación de fuerzas sobre el terreno, las proyecciones para el tercer trimestre apuntan a que las cifras de violencia podrían mantenerse o incluso superar los niveles actuales.
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