La justicia se debate entre el discurso y la lentitud: el reto de motivar sin demorar

Justicia dominicana: ¿eficiencia sin sacrificar calidad? La mora cae al 87%, pero expertos alertan sobre sentencias con motivación débil. Un dilema que define…

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La justicia dominicana enfrenta un dilema crítico: mientras celebra la reducción de la mora judicial al 87%, persiste la preocupación de que la prontitud en los fallos se esté logrando a costa de una motivación jurídica sólida, un pilar esencial para la legitimidad del sistema.

Los avances cuantitativos son innegables. En enero de 2025, el Poder Judicial reportó que el 73% de sus tribunales estaba libre de mora, cifra que ascendió al 87% en la audiencia solemne de enero de 2026, según informó el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Dr.

Luis Henry Molina. Además, la alta corte eliminó los expedientes con más de doce meses de antigüedad, y el 90% de los casos se resuelve en menos de un año.

Sin embargo, estos logros contrastan con una realidad preocupante: la calidad de las sentencias no se mide con la misma rigurosidad.

La obligación de motivar las decisiones no es un concepto nuevo. La Resolución núm. 1920-2003 de la Suprema Corte de Justicia ya establecía que la motivación es la fuente de legitimación del juez, y el Tribunal Constitucional, mediante la sentencia TC/0009/13, la elevó a test de aplicación obligatoria.

No obstante, en la práctica, persisten fallos que transcriben pedimentos, enuncian pruebas superficialmente y saltan a conclusiones sin un hilo argumentativo coherente, o que acumulan citas legales desconectadas de la solución del conflicto.

El problema no radica en los jueces, sino en un sistema que prioriza métricas de rapidez sobre la reflexión jurídica.

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Publicado por HPD Soluciones Integrales.