Cobolli renace en Cincinnati bajo la batuta de Jódar
Rafa Jódar roza la gesta en Cincinnati: el español de 19 años domina al top-10 Cobolli hasta el final, pero cae tras un partido épico.
El español Rafa Jódar rozó la gesta ante el italiano Flavio Cobolli, número diez del mundo, pero el cansancio le pasó factura en el momento decisivo y terminó cediendo un partido que tuvo controlado hasta el desenlace del segundo set. El joven tenista de Leganés, de apenas 19 años, demostró en Cincinnati que su irrupción en el circuito ATP no es casualidad: plantó cara durante dos mangas a uno de los jugadores más en forma del momento, llegando a estar a solo dos puntos de sellar una victoria que habría significado el mayor triunfo de su incipiente carrera.
El partido, disputado en el Masters 1.000 de Cincinnati, expuso las dos caras del tenis de alta competición. Jódar, que llegó al torneo procedente de la fase previa, manejó los hilos del encuentro con una presión constante sobre el servicio y el revés de Cobolli. Su juego agresivo y su lectura táctica mantuvieron al italiano contra las cuerdas durante buena parte del duelo, generando la sensación de que la sorpresa era posible. Sin embargo, el desgaste físico acumulado en los días previos —con varios partidos en pista— se hizo evidente en el tramo final del segundo set, justo cuando el partido exigía el máximo esfuerzo.

En el desempate de la segunda manga, Cobolli desplegó su mejor versión. El italiano, finalista de Roland Garros y cuartofinalista de Wimbledon en esta misma temporada, encontró en su servicio y en su derecha las armas para remontar la desventaja y cerrar el partido con autoridad. A sus 24 años, el pupilo de su padre y extenista Stefano Cobolli sabe que estos partidos son los que separan a los buenos jugadores de los grandes. Su condición de décimo del ranking mundial no es un accidente: es el resultado de una progresión constante que lo ha llevado a codearse con la élite en los torneos más exigentes del calendario.
Para Jódar, la derrota duele por lo cerca que estuvo del triunfo, pero el balance es positivo. El madrileño, que ya había llamado la atención en el circuito junior con títulos de prestigio, confirmó en Cincinnati que su tenis compite de tú a tú contra los mejores. Su capacidad para incomodar a un top-10 durante casi dos horas es un aviso de lo que puede venir. La diferencia, en este nivel, se mide en detalles: un punto aquí, una decisión allá, y la gestión del esfuerzo físico en los momentos calientes del partido.
El torneo estadounidense deja, además, una lectura más amplia para el tenis español. Mientras los nombres de siempre siguen copando los focos, la irrupción de jóvenes como Jódar amplía la base de una escuela que históricamente ha sabido producir talento. Su próximo reto será convertir estas actuaciones en resultados consistentes, algo que requiere paciencia, trabajo y, sobre todo, partidos como el de este martes: derrotas que enseñan más que muchas victorias fáciles.
El duelo en Cincinnati también sirve como termómetro del momento de Cobolli, que llega a la recta final de la temporada con la confianza de haber competido de igual a igual contra los mejores del circuito. Para el italiano, cada victoria en estos escenarios suma no solo puntos, sino también experiencia para los grandes compromisos que se avecinan. Para Jódar, la lección es clara: el salto definitivo está a un paso, y ya ha demostrado que tiene el tenis para darlo.
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