Apagones sin tregua: la crisis energética que pone en riesgo la salud de los adultos mayores en RD

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Apagón de 42 horas en San Gerónimo: el drama de los adultos mayores sin electricidad. Una anciana de 98 años, entre los más afectados.

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Un apagón de 42 horas en el sector San Gerónimo, Distrito Nacional, puso en evidencia la vulnerabilidad de los adultos mayores ante las interrupciones eléctricas prolongadas, afectando su salud, rutina y estabilidad emocional, con casos como el de una anciana de 98 años que pasó una noche de insomnio por el calor.

La avería, ocurrida desde el 3 de agosto en la calle Aníbal Sosa Ortiz número cinco, dejó sin energía a los residentes hasta que brigadas de Edesur sustituyeron el transformador dañado por otro de mayor capacidad, tras la insistencia de la comunidad. Entre los afectados estuvo María Gladis Medina, de 98 años, quien usa silla de ruedas y padece demencia senil desde hace tres décadas. Su cuidadora, Mari Gómez, relató que la anciana, acostumbrada al aire acondicionado, se irritó por el calor, pidió agua repetidamente e intentó levantarse de la cama, lo que retrasó su descanso habitual. "Pasamos una muy mala noche", confesó Gómez, quien ha aprendido a manejar los episodios de alteración retirándose momentáneamente y retomando la conversación cuando la paciente olvida lo sucedido.

El caso se enmarca en un contexto de fallas eléctricas frecuentes. Entre enero de 2025 y junio de 2026, las distribuidoras registraron 1.2 millones de averías, de las cuales Edesur reportó 538,786, un promedio de 987 diarias. Nelson Rafael Caffaro, de 83 años y residente en la zona desde hace 16, enfrentó la oscuridad con un foco y ventanas abiertas, aunque perdió alimentos en su nevera y expresó su alivio al regreso de la luz: "por fin llegó". Por su parte, Milagros del Carmen Reyes, de 62 años, lidió con su madre Luisa, de 98, quien padece alzhéimer y otras dolencias; la anciana se mostró rebelde y quejumbrosa durante el corte, y el televisor, su principal entretenimiento, resultó dañado.

Los testimonios reflejan cómo el calor y la oscuridad trastornan las rutinas de los envejecientes, especialmente de quienes viven solos o dependen de aparatos eléctricos para su bienestar, subrayando la necesidad de respuestas rápidas ante emergencias que impactan a la población más vulnerable.

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