Miguel Lama revela claves para elevar el potencial de las zonas francas dominicanas
Zonas francas RD: ¿Diagnóstico eterno o acción ya? Miguel Lama urge pasar de los estudios a los hechos para no perder competitividad.
El coordinador de la mesa ejecutiva del sector de zonas francas, Miguel Lama, advirtió que el fortalecimiento de la competitividad de esta industria estratégica exige transitar con urgencia del diagnóstico a la ejecución de acciones concretas, en un esfuerzo coordinado entre el Gobierno, el sector privado, la academia y los demás actores del desarrollo nacional.
Las declaraciones de Lama llegan en un momento crucial para la economía dominicana, donde las zonas francas se han consolidado como uno de los principales motores de generación de divisas y empleo formal. Este régimen especial, que agrupa a cientos de empresas en parques industriales distribuidos en todo el territorio nacional, ha sido históricamente un imán para la inversión extranjera directa, particularmente en sectores como dispositivos médicos, textiles y servicios de tecnología.

El llamado del dirigente empresarial subraya una preocupación compartida por analistas económicos: la brecha entre los múltiples estudios y propuestas que han surgido en los últimos años y su materialización en políticas públicas concretas. En un entorno regional donde países competidores agilizan sus reformas para atraer inversiones, la capacidad de respuesta dominicana se vuelve un factor determinante para no perder posicionamiento en las cadenas globales de suministro.
La infraestructura, la logística y la formación de talento humano que menciona Lama no son temas menores. La competitividad de las zonas francas depende cada vez más de la calidad de las carreteras, puertos y energía, así como de la disponibilidad de personal técnico calificado que pueda operar procesos de manufactura avanzada. La mejora en estos frentes no solo beneficia al régimen de zonas francas, sino que tiene un efecto derrame sobre el resto del tejido productivo nacional.
Otro punto que merece atención es el marco regulatorio y el clima de negocios. La modernización normativa no debe entenderse únicamente como la simplificación de trámites, sino como la creación de un entorno predecible que brinde seguridad jurídica a los inversionistas. La sostenibilidad del sector en el mediano y largo plazo dependerá de que las reformas no sean reacciones aisladas, sino parte de una estrategia integral de desarrollo productivo.
El reto inmediato para las autoridades y el sector privado es traducir estas advertencias en hojas de ruta con metas medibles y plazos definidos. La experiencia internacional demuestra que los países que logran articular eficazmente estos esfuerzos son los que consiguen diversificar sus exportaciones y escalar en la cadena de valor. Para República Dominicana, donde las zonas francas representan una porción significativa de las exportaciones totales, la ejecución oportuna de estas medidas será clave para sostener el dinamismo económico.
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