Descubren un universo paralelo:científicos detectan cientos de planetas binarios en la Vía Láctea
“Descubiertos 27 posibles planetas en sistemas binarios: un hito en la búsqueda de mundos elusivos. ¿Tatooine es más real de lo que pensábamos?”
Mientras la ciencia ha catalogado más de 6.000 exoplanetas orbitando estrellas solitarias, la detección de mundos que giran en torno a sistemas binarios ha sido una rareza astronómica, con solo 18 confirmados hasta la fecha. Esta escasez, que incluso ha elevado a la ficción de 'Star Wars' (Tatooine) a un referente, podría estar a punto de cambiar drásticamente. Un equipo de investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur ha logrado identificar un sorprendente número de 27 posibles planetas circumbinarios, marcando un hito en la búsqueda de estos elusivos cuerpos celestes.
El avance se atribuye a una innovadora aplicación del método de precesión apsidal. Esta técnica, tradicionalmente empleada para caracterizar las dinámicas de sistemas estelares dobles, ha sido reorientada para discernir la presencia de objetos planetarios. Consiste en monitorear meticulosamente los calendarios de eclipses entre las dos estrellas. Cualquier desviación en estos patrones, que no pueda ser explicada por las leyes de la relatividad general o la física estelar intrínseca, sugiere la influencia gravitacional de un tercer cuerpo. Fue a través de esta metodología, y con el apoyo del telescopio espacial TESS, que se identificaron los 27 candidatos.
La investigación abarcó un análisis exhaustivo de 1.590 sistemas estelares binarios, revelando que aproximadamente el 2% de ellos podrían albergar planetas circumbinarios. Esta proporción, si se confirma, augura la posible detección de miles de mundos adicionales. Los candidatos muestran una notable diversidad: el más pequeño posee una masa comparable a la de Neptuno, mientras que el mayor supera en diez veces la masa de Júpiter. Su ubicación también varía enormemente, desde un sistema relativamente cercano a 650 años luz hasta uno distante a 18.000 años luz, distribuidos tanto en el hemisferio celeste norte como en el sur.
No obstante, la confirmación definitiva de estos 27 hallazgos es un paso crucial. Es imperativo descartar que las perturbaciones observadas sean causadas por otros objetos masivos, como enanas marrones, enanas blancas o incluso agujeros negros, que también podrían alterar el ritmo de los eclipses. Para esta fase de verificación, los científicos planean utilizar el telescopio anglo-australiano de Coonabarabran, que permitirá identificar o descartar la presencia de estos cuerpos alternativos. Solo tras eliminar otras explicaciones plausibles, se podrá concluir con certeza la naturaleza planetaria de los candidatos.
La capacidad de detectar esta nueva clase de exoplanetas abre horizontes sin precedentes en la astrofísica. No solo enriquece nuestra comprensión sobre los mecanismos de formación planetaria en entornos complejos, sino que también amplía significativamente el abanico de lugares donde podría existir vida. Dado que aproximadamente la mitad de las estrellas del universo forman parte de sistemas binarios o múltiples, la existencia de planetas con dos soles, quizás incluso algunos análogos a la Tierra, representa una vía de exploración fundamental para la búsqueda de vida más allá de nuestro sistema solar.
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