Arancel de 12.5% de EE.UU. sacude exportaciones de RD y Costa Rica
RD y Costa Rica: nuevo arancel del 12.5% de EE.UU. sacude a exportadores. ¿Cómo mitigar el impacto? Claves de Deloitte para no perder mercado.
La entrada en vigor del arancel del 12.5% impuesto por Estados Unidos a ciertos productos dominicanos y costarricenses marca un punto de inflexión para los exportadores de ambas naciones, que ahora enfrentan un escenario de mayor presión competitiva y costos crecientes en su principal mercado de destino. La medida, que ya está en vigor, obliga a las empresas a replantear con urgencia su estrategia comercial para no perder terreno frente a competidores de otros países que sí gozan de condiciones preferenciales.
La firma consultora Deloitte advierte que el impacto no será homogéneo: dependerá del nivel de exposición de cada compañía y de la composición de su cartera de productos. Por eso, su primera recomendación es que los exportadores evalúen de manera inmediata qué artículos de su oferta se ven afectados por la nueva tarifa y en qué proporción. Este diagnóstico inicial resulta clave para dimensionar el golpe financiero y operativo, y para diseñar planes de mitigación que eviten decisiones apresuradas o reacciones tardías.

Uno de los hallazgos más relevantes del análisis de Deloitte es que muchas empresas podrían no estar aprovechando plenamente las ventajas del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (Cafta-DR). Aunque este acuerdo sigue vigente y ofrece preferencias arancelarias para una amplia gama de productos, su correcta utilización depende de una gestión rigurosa de los certificados de origen y del estricto cumplimiento de las reglas de origen. En la práctica, esto significa que un exportador que no documente adecuadamente el origen de sus mercancías podría terminar pagando el arancel completo, cuando en realidad tenía derecho a una tasa reducida o incluso a la exención.
La recomendación de la consultora apunta, por tanto, a una revisión profunda de los procesos administrativos y documentales de las empresas exportadoras. No se trata solo de un tema legal, sino de una oportunidad concreta para minimizar el impacto del nuevo arancel sin necesidad de modificar radicalmente la operación. Una correcta gestión de los certificados de origen puede marcar la diferencia entre asumir el costo completo de la medida o reducirlo significativamente.
Más allá del corto plazo, Deloitte sugiere adoptar estrategias proactivas que fortalezcan la posición competitiva de las empresas en el mercado estadounidense. Entre ellas destacan la diversificación de mercados de exportación para reducir la dependencia de un solo destino, la renegociación de contratos con clientes y proveedores para distribuir el impacto del arancel, y la optimización de las cadenas de suministro para ganar eficiencia y compensar el aumento de costos. Estas medidas no solo buscan amortiguar el efecto inmediato de la tarifa, sino también preparar a las empresas para un entorno comercial más exigente y volátil.
El desafío que plantea este arancel del 12.5% es doble: por un lado, obliga a las empresas a revisar su estructura de costos y su competitividad; por otro, pone a prueba la capacidad de adaptación de sectores que durante años han dependido del acceso preferencial al mercado estadounidense. La respuesta de los exportadores dominicanos y costarricenses en los próximos meses será determinante para evaluar si la región puede convertir esta presión en una oportunidad para modernizar su oferta exportadora y diversificar sus destinos comerciales.
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