RD y Venezuela redefinen su relación: ¿nueva era diplomática o pragmatismo estratégico?
Santo Domingo y Caracas dejan atrás la crisis: inician normalización diplomática tras el nuevo escenario político venezolano.
**Santo Domingo y Caracas inician un proceso gradual de normalización de sus relaciones diplomáticas y consulares, un movimiento que refleja el nuevo escenario político venezolano tras la salida de Nicolás Maduro del poder y la llegada de un gobierno interino respaldado por Washington.**
La ruptura ocurrida en 2024, cuando el presidente Luis Abinader cuestionó la legitimidad de las elecciones venezolanas y exigió la publicación de las actas, dio paso a una confrontación verbal inusualmente áspera.
El entonces ministro del Interior venezolano, Diosdado Cabello, calificó a Abinader de "lacayo" de Estados Unidos, mientras que la tensión escaló cuando Santo Domingo autorizó la salida hacia territorio estadounidense de aeronaves oficiales venezolanas retenidas en el país, una medida que Caracas denunció como confiscación ilegal.
El giro regional se produjo con la asunción de Delcy Rodríguez al frente del gobierno interino venezolano, bajo un esquema de transición supervisado políticamente por la administración de Donald Trump.
Washington pasó de la confrontación absoluta a una negociación condicionada, autorizando la reapertura del espacio aéreo y una flexibilización gradual de las restricciones económicas.
Este nuevo contexto facilita que República Dominicana restablezca lazos institucionales sin implicar necesariamente un respaldo político pleno al proceso interno venezolano.
La normalización tiene un componente eminentemente práctico: miles de venezolanos residentes en República Dominicana y dominicanos con vínculos familiares o comerciales con Venezuela llevan dos años enfrentando serias dificultades para renovar pasaportes, registrar nacimientos o tramitar visas.
Aunque el comunicado conjunto no menciona expresamente los vuelos comerciales, el restablecimiento de los servicios consulares constituye el paso previo para que las autoridades aeronáuticas reactiven rutas suspendidas, lo que impactaría directamente el turismo, los negocios y la movilidad de miles de personas.
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