**”Casi un tercio de la electricidad en los últimos cinco años provino de turbinas de vapor”**
Las turbinas de vapor dominan RD: 31% de la energía inyectada en el SENI (2019-2024). Implicaciones para consumidores. ¡Entra!
Entre 2019 y 2024, las turbinas de vapor se consolidaron como la principal tecnología de generación eléctrica en República Dominicana, al aportar el 31,13 % de la energía neta inyectada al Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI). Este porcentaje equivale a 37.167 gigavatios hora (GWh), una cifra que revela el peso preponderante de esta fuente en la matriz energética del país durante el último lustro.
Las turbinas de vapor, utilizadas generalmente en plantas termoeléctricas, funcionan calentando agua para generar vapor que mueve una turbina conectada a un generador. Para ello suelen emplear combustibles fósiles como gas natural, carbón o petróleo, lo que vincula directamente esta tecnología con las emisiones de gases de efecto invernadero. Aunque no se precisan cifras de cada combustible, el dato global señala que el sistema eléctrico dominicano sigue dependiendo en gran medida de fuentes convencionales.
Este predominio tiene implicaciones concretas para los consumidores y el sector. Por un lado, las plantas de vapor ofrecen generación firme y controlable, lo que aporta estabilidad a la red en horas de alta demanda o cuando las renovables no están disponibles. Por otro lado, la exposición a los precios internacionales de los combustibles introduce volatilidad en los costos de generación, variable que suele trasladarse a las tarifas eléctricas finales.
Desde la perspectiva de la planificación energética, el dato de 37.167 GWh en cinco años sirve como línea de base para evaluar la transición hacia fuentes más limpias. Aunque en años recientes las energías solar y eólica han ganado participación, el volumen histórico de las turbinas de vapor evidencia el reto que supone reducir la dependencia de hidrocarburos sin comprometer la confiabilidad del suministro.
Para los analistas y usuarios del sistema, la cifra también es una clave de lectura: cada vez que se discutan políticas de descarbonización o proyectos de generación, conviene tener presente que casi un tercio de la electricidad de los últimos cinco años tuvo ese origen. La evolución futura del SENI dependerá de cómo se equilibre la incorporación de renovables con el reemplazo gradual de estas unidades.
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