“30 de Mayo, un día para recordar: ¿Quiénes merecen la eternidad en el Panteón de la Patria?”
“Descubre la historia olvidada de la resistencia dominicana. ¡Acompaña la lucha por la libertad en el Día de la Libertad, 30 de mayo!”
El 12 de mayo de 2011, el entonces presidente de la República, Leonel Fernández, promulgó el Decreto 311-11, mediante el cual creó la Comisión Nacional para Conmemorar el 50 aniversario del ajusticiamiento del dictador Rafael Leónidas Trujillo.
La misión de esa comisión consistía en “organizar y coordinar todas las actividades relacionadas con la divulgación de la historia política dominicana contemporánea”.
Años después, el presidente Luis Abinader emitió el decreto del 23 de mayo de 2021, mediante el cual declaró cada 30 de mayo como Día de la Libertad, en homenaje a la resistencia contra la dictadura trujillista y a las víctimas de asesinatos, torturas, desapariciones y abusos cometidos durante los 31 años de aquel régimen de terror.
Pero mucho antes de ambos decretos, el Consejo de Estado, presidido por Rafael Bonnelly, había promulgado en 1962 la Ley 5025, que declaró el 30 de mayo como “Día de Fiesta Nacional”.
Es decir, distintos gobiernos, pertenecientes a épocas y corrientes políticas diferentes, han coincidido en reconocer oficialmente la trascendencia histórica de la gesta que puso fin a una de las dictaduras más prolongadas y sangrientas de América Latina.
Estos documentos legales revelan una verdad esencial: el Estado dominicano, sin importar banderías políticas, concede un alto valor moral e histórico a la gesta del 30 de Mayo.
Aquellos hombres no solo arriesgaron sus vidas; también pusieron en peligro a sus esposas, hijos y familiares para liberar al país del yugo criminal de la tiranía.
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