“El futuro de la gestión del agua: análisis del impacto del consumo hídrico en la sostenibilidad por sectores…
“Descubre el patrimonio hidrográfico de la República Dominicana: 97 ríos principales y 556 afluentes, pero también un desafío para asegurar el agua potable…
La República Dominicana cuenta con un rico patrimonio hidrográfico, caracterizado por una densa red de ríos y afluentes que abastecen a la población y al sector agrícola. Según el Plan Hidrológico Nacional del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (INDRHI), el país tiene 97 ríos principales y más de 556 afluentes secundarios, muchos de los cuales tienen su origen en la Cordillera Central. El río Yuna es considerado el más caudaloso del país y es fundamental para la agricultura y la producción de energía hidroeléctrica.
La gestión del agua es un desafío complejo en la República Dominicana, donde el crecimiento demográfico, la deforestación y la contaminación de los ríos han llevado a una escasez de agua en muchas áreas. Según el Banco Mundial, seis de cada diez hogares urbanos recibe suministro de agua potable de manera intermitente, lo que evidencia la deficiencia en el servicio de agua potable en el país. En la zona urbana, el 65.26 % de los hogares recibe menos de 20 horas por día, mientras que en la parte rural el porcentaje es de 59.08 %.
El consumo de agua en la República Dominicana es altamente ineficiente, con un alto desperdicio cercano al 70 % debido a técnicas de riego ineficientes. El sector agrícola es el mayor consumidor de agua, representando aproximadamente el 82-86 % del total. El consumo doméstico, industrial y hotelero abarca el resto, con un uso promedio de 70 galones diarios por persona. La creciente demanda de agua ejerce una mayor presión sobre los gobiernos para encontrar soluciones a la escasez de agua.
La escasez de agua tiene importantes implicaciones económicas, sociales y ambientales adversas. La inseguridad alimentaria y la variación del suministro producen inseguridad alimentaria y aumentan los costos de producción. La falta de agua también limita el crecimiento económico y la productividad. Según el FMI Departamento de Estrategia, Políticas y Evaluación, casi una de cada 9 personas carece de agua potable segura, lo que lleva a la muerte de un niño cada minuto por una enfermedad relacionada con el agua.
La reserva mundial de agua dulce disponible para uso humano está distribuida de manera desigual, con más del 60 % concentrada en 10 países. Brasil lidera con el mayor volumen, seguido por Rusia, Canadá, China, Colombia, Estados Unidos, Perú, Indonesia, India y la República Democrática del Congo. Hay 36 países que sufren una grave crisis hídrica, definida como retiro de más del 40 % del suministro disponible anual.
La demanda mundial de agua continúa aumentando a la par del crecimiento poblacional, la urbanización y la expansión económica. La fijación de un precio por agua servida es compleja debido a sus características singulares y a las múltiples consideraciones sociales, ambientales y políticas. El acceso universal al agua constituye un derecho humano y es un objetivo claramente establecido en la Constitución y en las políticas públicas mundiales.
En resumen, la gestión del agua es un desafío complejo en la República Dominicana, donde la escasez de agua tiene importantes implicaciones económicas, sociales y ambientales adversas. La creciente demanda de agua ejerce una mayor presión sobre los gobiernos para encontrar soluciones a la escasez de agua y garantizar el acceso universal al agua como un derecho humano.
Fuente original: consultar publicación original.
