La alianza entre Apple y OpenAI ha comenzado a resquebrajarse: hay una razón de fondo que lo explica, según…
AI y Apple, anunciado en la WWDC24, reunía todos los ingredientes para convertirse en uno de los movimientos más afinados del sector.La compañía de…
AI y Apple, anunciado en la WWDC24, reunía todos los ingredientes para convertirse en uno de los movimientos más afinados del sector.
La compañía de inteligencia artificial del momento desembarcaba con su producto estrella en el ecosistema del gigante tecnológico donde prácticamente todos quieren estar.
GPT pasaba a ocupar una posición privilegiada dentro de los dispositivos compatibles con Apple Intelligence: el usuario podía aprovechar sus capacidades desde Siri y las Herramientas de escritura, e incluso vincular su cuenta para acceder a una experiencia más completa.
Y sí, a diferencia de otras funciones de Apple Intelligence, como la nueva Siri, que acabaron retrasándose, la integración con Chat.
GPT sí terminó desplegándose en las distintas plataformas de la compañía de la manzana. Lo que no terminó de materializarse, según Mark Gurman, fueron los resultados que Open.
La startup liderada por Sam Altman, explica el analista de Bloomberg, confiaba en una avalancha de nuevos suscriptores de pago que se tradujera en miles de millones de dólares anuales en ingresos, en un momento en el que cada dólar contaba.
Dos años después de aquel acuerdo, incluso la posibilidad de acciones legales empieza a asomar en el horizonte.
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