Vivienda, primer choque de la coalición: PSOE y Sumar se pelean por la bandera social

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La vivienda ha dejado de ser un capítulo más del programa para convertirse en el primer pulso electoral entre PSOE y Sumar. Aunque ambos socios reivindican haber situado el acceso a la vivienda en el centro de la acción de Gobierno, la coalición muestra fisuras: el sector minoritario recuerda que los socialistas no apoyaron su propuesta para prohibir las compras especulativas, mientras Sánchez ahora defiende medidas más intervencionistas y coloca la vivienda como uno de los ejes de su campaña.

Sumar no quiere ceder la iniciativa. Fuentes de su espacio subrayan que su "empuje" en el Ejecutivo ha sido decisivo para aprobar topes al alquiler, movilizar suelo público o impulsar la Ley de Vivienda.

Pero también reprochan al PSOE que, cuando tocaba dar un paso más, se quedó atrás. La propuesta de prohibir la compra de vivienda por parte de fondos especulativos y grandes tenedores no recibió el respaldo socialista, un gesto que Sumar interpreta como síntoma de las resistencias internas del PSOE a medidas realmente disruptivas.

Sánchez ha reaccionado. En las últimas semanas, el presidente ha adoptado un tono más intervencionista: ha defendido limitar los alquileres en zonas tensionadas, gravar las viviendas vacías, movilizar más suelo público y ampliar el parque de alquiler asequible.

La vivienda ya aparece en sus actos como asunto estrella, casi como respuesta directa a la presión de Sumar y al malestar social. Los datos explican esa pugna: el alquiler acumula subidas de dos dígitos en las grandes ciudades, la emancipación juvenil se retrasa más allá de los 30 años y el parque público español ronda el 3%, muy lejos del 15%-20% de los países europeos más avanzados.

Las encuestas, además, sitúan la vivienda entre los tres principales problemas para los ciudadanos. El choque no es solo programático: es una disputa por la propiedad política de un malestar que puede decidir el voto urbano y juvenil.

Ambos socios saben que la coalición afronta su primer examen electoral y que la vivienda puede convertirse en la bandera que aglutine o divida al espacio progresista. Si PSOE y Sumar compiten por ver quién es más contundente, la derecha podría rentabilizar el desgaste.

Si logran convertir la disputa en una propuesta común, tendrán una de las palancas más potentes de la legislatura. La pelea, en todo caso, ya ha comenzado.

Publicado por HPD Soluciones Integrales.