El invierno como arma: Kiev alerta de un plan ruso para dejar sin luz, calor y agua a las grandes ciudades

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Ucrania ha puesto sobre la mesa de sus socios europeos un conjunto de documentos que, según sostiene, fueron interceptados y que describen un plan ruso para golpear el sistema energético del país con la mayor intensidad vista hasta ahora. El objetivo, advierten las autoridades ucranianas, no sería militar: se trataría de cortar la electricidad, la calefacción y el agua corriente a las principales ciudades durante los meses de frío, empujando a millones de civiles a una situación límite.

La presentación ante los Gobiernos aliados tuvo un destinatario claro: quienes todavía dudan de la urgencia de reforzar la defensa antiaérea. Kiev sostiene que los planes contemplan ataques coordinados y repetidos contra centrales generadoras, subestaciones de transformación y redes de distribución, con especial atención a los nodos que alimentan a la vez la luz y el calor urbano.

Un golpe así tendría un efecto en cadena: sin electricidad, las bombas de agua dejan de funcionar y las calderas de distrito se apagan; sin calefacción, los edificios se convierten en cámaras frías cuando los termómetros caen muy por debajo de los diez grados bajo cero. Kiev insiste en que no se trata de una amenaza teórica.

Desde el otoño de 2022, Rusia ha lanzado varias campañas de castigo contra la infraestructura energética, con miles de misiles y drones explosivos, apagones programados y reparaciones de emergencia que se prolongan durante meses. La diferencia, según las mismas fuentes, estaría en la escala: más vectores, más objetivos y una capacidad mayor de saturar las defensas antiaéreas, lo que dificultaría mantener la reparación a la velocidad de la destrucción.

El cálculo humanitario es igual de crudo. Hospitales que dependen de generadores, escuelas sin calefacción, ascensores detenidos en edificios de diez plantas y millones de personas obligadas a decidir entre cocinar o calentarse.

Las autoridades locales ya preparan planes de evacuación para las zonas más expuestas y llaman a acumular agua, velas y mantas en los hogares. Ese es el mensaje que Kiev quiere hacer llegar a Bruselas y a las capitales europeas: cada sistema antiaéreo entregado antes de las primeras heladas puede traducirse en barrios con calefacción y quirófanos con corriente.

El invierno se ha convertido en el campo de batalla decisivo de esta guerra, y en él no se combate solo con munición: se combate con electricidad, gas y la capacidad de reparar en horas lo que fue destruido en minutos.

Publicado por HPD Soluciones Integrales.