La Fed ajusta sus pruebas de estrés bancario para blindar al sector ante la volatilidad

La Fed reforma las pruebas de estrés bancario para dar más transparencia y estabilidad al capital. Descubre cómo afecta a la gran banca.

que-supone-para-hogares-la-subida-de-tipos-de-la-fed-ce133f1a-focus-0-0-400-300

La Reserva Federal de Estados Unidos completó la modificación de dos reglas clave de sus pruebas de estrés bancario con el objetivo declarado de mejorar la transparencia y reducir la volatilidad en los requisitos de capital que se derivan de estos exámenes anuales. El anuncio, divulgado este miércoles por el banco central estadounidense, apunta a afinar un mecanismo que evalúa la capacidad de la gran banca privada para resistir escenarios económicos adversos y sostener el crédito en momentos de tensión.

La primera norma redefinida introduce un cambio relevante en la gobernanza del proceso: la Junta solicitará cada año la opinión del público sobre los escenarios de las pruebas de resistencia y sobre cualquier modificación sustancial en los modelos utilizados. Con ello, la Fed busca que el diseño de los exámenes no quede exclusivamente en manos técnicas, sino que incorpore retroalimentación externa y reduzca la incertidumbre que enfrentan las entidades evaluadas al planificar su capital.

Esa misma regla actualiza el marco de diseño de los escenarios hipotéticos e incorpora un componente de choque en los mercados globales, consistente en una serie de convulsiones simuladas aplicadas a componentes específicos del mercado. Este componente está dirigido a bancos con carteras muy grandes, heterogéneas y dispersas, es decir, aquellas entidades cuya exposición internacional dificulta una evaluación uniforme. Según la Fed, estas entidades serán evaluadas anualmente frente a dos componentes de choque global y la Junta utilizará el que genere mayores pérdidas para cada banco al calcular los resultados de su prueba.

La segunda regla modifica la forma en que se calculan los requisitos del colchón de capital anticíclico. A partir de ahora, la Junta promediará los resultados de las dos pruebas de resistencia supervisoras anuales más recientes para aquellas entidades sujetas a la prueba en ambos años. Este cambio busca suavizar el impacto de un resultado particularmente adverso en un solo ejercicio, evitando que variaciones puntuales fuercen ajustes bruscos de capital que puedan trasladarse al crédito.

Las pruebas de estrés son ejercicios periódicos mediante los cuales la Reserva Federal verifica que la gran banca privada cuente con liquidez suficiente para conceder préstamos tanto a particulares como a corporaciones, incluso bajo escenarios de recesión, desempleo elevado o turbulencias financieras. Los resultados de estas pruebas inciden directamente en cuánto capital deben mantener los bancos y en su capacidad de distribuir dividendos o recomprar acciones.

Para los lectores, el ajuste importa porque los requisitos de capital no son un asunto exclusivamente técnico: determinan cuánto margen tienen los bancos para prestar y, por tanto, influyen en el costo y la disponibilidad de crédito para hogares y empresas. La Fed había anunciado en diciembre de 2024 su intención de modificar la prueba para mejorar su fiabilidad, y este anuncio representa la culminación de ese proceso. Conviene observar cómo reaccionan los mercados y si los cambios se traducen en una menor volatilidad de los requisitos de capital en los próximos ciclos de evaluación.

Fuente original: consultar publicación original.