MLB arranca hoy una temporada que cambiará el béisbol para siempre

Comodines MLB arrancan con duelos parejos donde el pitcheo manda. Series cortas, sorpresas al acecho: la historia favorece a los underdogs.

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Las series de comodines de las Grandes Ligas arrancan este martes con cuatro enfrentamientos que, por la paridad entre los equipos, se perfilan como auténticos volados donde el pitcheo será el factor decisivo. Boston-Yanquis, Filis-Atlanta, White Sox-Houston y Cubs-San Diego abren la postemporada, mientras Rays de Tampa, Guardianes de Cleveland, Dodgers de Los Ángeles y Cerveceros de Milwaukee esperan rivales para la siguiente ronda.

La naturaleza de las series cortas —de tres, cinco o siete partidos— reduce la ventaja de los equipos más fuertes y aumenta la probabilidad de sorpresas. En la historia de los playoffs de béisbol, varios equipos superiores han caído ante rivales inferiores, como los Orioles de 1969 frente a los Mets, un conjunto neoyorquino que, según los analistas, no tenía titulares que habrían sido parte del lineup de Baltimore. Sin embargo, jugadores como Ron Swoboda y Ed Kranepool rindieron a un nivel excepcional durante exactamente cinco juegos, lo que bastó para dar la sorpresa.

El pitcheo, como siempre, será determinante en estas series. La rotación de los Mets de 1969 —Tom Seaver, Jerry Koosman, Gary Gentry y Nolan Ryan— era tan sólida como la de los Orioles, con Jim Palmer, Mike Cuellar y Dave McNally. Esa paridad explica por qué los pronósticos certeros son casi imposibles en series cortas, donde un solo partido puede inclinar la balanza.

La historia del béisbol está llena de momentos icónicos que trascienden las estadísticas. En 1954, Willie Mays protagonizó "The Catch" en el primer juego de la Serie Mundial, una atrapada de espaldas al home que quedó inmortalizada. El guante que usó fue obsequiado al hijo de su compañero Don Liddle, Craig, quien lo utilizó en sus juegos de Pequeñas Ligas. Años después, en 1957, Ted Williams se convirtió en el campeón bate de mayor edad a los 39 años con promedio de .388, y en 1963 Stan Musial cerró su carrera con 3.630 imparables, 1.815 en casa y 1.815 en la ruta.

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