El diésel como arma geopolítica: quién controla el combustible que mueve al mundo
El diésel en EE.UU. rompe récord y Trump evalúa frenar exportaciones: alerta por desabastecimiento en RD, que importa más del 80% de sus hidrocarburos.
El precio del diésel en Estados Unidos alcanzó un récord de 6.53 dólares por galón, un 76% más que hace un año, lo que ha llevado al presidente Donald Trump a evaluar restricciones a las exportaciones de ese combustible, una medida que podría provocar desabastecimiento en la República Dominicana, país que importa más del 80% de sus hidrocarburos desde territorio estadounidense.
El alza responde a dos factores: el encarecimiento del crudo y el aumento del margen de refinación. A mediados de septiembre, el crudo WTI superó los 100 dólares por barril, más de un 53% por encima de su nivel de un año antes, mientras que el margen de refinación se triplicó al pasar de unos 37 dólares por barril antes de la guerra con Irán a un récord de 108 dólares a inicios de septiembre. La causa principal es la pérdida global de capacidad para producir diésel: la guerra dañó refinerías en Medio Oriente y los ataques ucranianos con drones dejaron fuera de operación parte de la refinación rusa. Aun con las refinerías estadounidenses operando a más del 95% de su capacidad, los inventarios de destilados cayeron a unos 107 millones de barriles, un 13% por debajo del promedio de cinco años, y la llegada del invierno agravará la presión.
El contexto político explica la tentación de intervenir el mercado. Un sondeo de Reuters/Ipsos sitúa la aprobación de Trump en un 32%, la más baja de su trayectoria, y apenas un 17% aprueba su manejo del costo de vida, con un 51% de los republicanos desaprobando su gestión en esa área. Algunos asesores y legisladores han promovido suspender las exportaciones de diésel durante tres meses, aunque el secretario de Energía, Chris Wright, ha señalado que no se considera una prohibición general. El premio Nobel de Economía Paul Krugman advierte que restringir las exportaciones no elimina la escasez, sino que la desplaza, y más de 30 organizaciones empresariales, encabezadas por el American Petroleum Institute y la Cámara de Comercio de Estados Unidos, pidieron a Trump rechazar cualquier restricción.
Para la República Dominicana, una restricción de noventa días expondría al país a graves riesgos, ya que tiene poco margen para sustituir rápidamente ese combustible. Cualquier interrupción afectaría el transporte de carga y las plantas eléctricas que usan diésel, con riesgo de nuevos cortes de electricidad. El doctor Andrés Dauhajre sugiere tres medidas: negociar con Washington una cuota especial para los países del Escudo de las Américas, asegurar contratos con proveedores alternativos antes que otros compradores y utilizar la señal de precios en el mercado interno para reducir la demanda y contener el subsidio a los combustibles, que supera los 35 mil millones de pesos.
Fuente original: consultar publicación original.