La digitalización se impone como el gran reto interno de las empresas dominicanas

La transformación digital lidera las prioridades del 42% de las empresas en Centroamérica y RD, según EY. Descubre qué implica este giro.

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La transformación digital se consolidó como el principal desafío interno de las empresas de Centroamérica y República Dominicana, al concentrar el 42% de las respuestas en la edición 2026 del informe “Desafíos y Tendencias de las Empresas”, elaborado por la firma EY. El dato confirma que la modernización tecnológica dejó atrás a otros factores que solían encabezar las preocupaciones del sector productivo y se instaló en el centro de la agenda corporativa regional.

El peso de ese 42% no es menor si se considera que se trata de una consulta que recoge la percepción directa de líderes empresariales. Cuando casi la mitad de los ejecutivos señala la misma prioridad, el mensaje deja de ser una tendencia difusa y se convierte en una señal de mercado: las empresas sienten que su capacidad de competir depende, en buena medida, de qué tan rápido logren adaptar sus operaciones a un entorno digitalizado.

Esa presión tiene varias capas. Por un lado, la eficiencia operativa: procesos manuales o sistemas fragmentados encarecen la gestión y restan agilidad. Por otro, la ciberseguridad, que gana relevancia a medida que más funciones críticas migran a plataformas digitales y exponen a las compañías a riesgos que antes no existían. A esto se suma la necesidad de responder con rapidez a mercados cambiantes, donde la capacidad de leer datos y reaccionar a tiempo marca diferencias competitivas.

El informe de EY se publica anualmente y funciona como una radiografía de las prioridades estratégicas y los obstáculos que enfrentan las empresas de la región. Para los lectores del ámbito económico, ese tipo de estudio resulta útil porque orienta decisiones de inversión, planificación corporativa y diseño de políticas de talento: si la digitalización es el reto número uno, cabe esperar que los presupuestos tecnológicos y la demanda de perfiles especializados sigan al alza.

Conviene observar, además, cómo evoluciona esta tendencia en próximas ediciones. Que la tecnología lidere las preocupaciones internas puede leerse como una señal de madurez —las empresas reconocen dónde está la brecha— o como una advertencia de que la brecha aún es amplia y el ritmo de adaptación no alcanza. El seguimiento del informe permitirá distinguir entre ambos escenarios.

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