Exportaciones dominicanas a Haití repuntan mientras importaciones desde el vecino país retroceden

Exportaciones dominicanas a Haití suben 19.41% y suman US$921.48 millones, mientras las importaciones desde Haití caen 86.99%. Conoce el informe de la DGA.

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Las exportaciones dominicanas hacia Haití alcanzaron los 921.48 millones de dólares entre enero y agosto de 2026, un crecimiento interanual de 19.41 %, mientras que las importaciones de productos haitianos se desplomaron 86.99 %, hasta situarse en apenas 680,000 dólares, según datos de la Dirección General de Aduanas (DGA). El informe detalla que las exportaciones del régimen nacional registraron una variación positiva de 36.06 %, mientras que las de zonas francas mostraron una caída de -32.98 %.

La asimetría entre ambos flujos comerciales es el dato más relevante del período. Mientras las ventas dominicanas al mercado haitiano mantienen un ritmo de expansión de dos dígitos, las compras de productos haitianos se reducen a una fracción mínima, lo que consolida un superávit comercial abrumadoramente favorable a República Dominicana. Para los lectores, esto implica que la relación económica bilateral sigue dependiendo, en la práctica, de la capacidad dominicana de colocar bienes en el vecino país, más que de un intercambio recíproco.

En términos de participación, el 77.97 % de las exportaciones correspondió al régimen nacional, el 32.29 % a zonas francas, el 5.12 % a admisión temporal y el 3.62 % restante al régimen de reexportación. Durante los primeros ocho meses de 2026, el 80.69 % de las exportaciones hacia Haití bajo el régimen de zonas francas se concentró en t-shirts, camisetas interiores, artículos para el transporte y tejidos de algodón, entre otros. Las exportaciones del régimen nacional estuvieron compuestas principalmente por barras de hierro, cementos hidráulicos y harina de trigo.

Esa composición revela dos lógicas distintas. El régimen nacional coloca materiales de construcción y alimentos básicos, insumos ligados a la actividad productiva y al consumo cotidiano haitiano. Las zonas francas, en cambio, aportan prendas de vestir y textiles, segmentos más sensibles a la demanda de reexportación y a las condiciones logísticas. La caída de -32.98 % en zonas francas sugiere que ese canal enfrenta presiones específicas, aunque el informe no detalla sus causas.

En cuanto a las importaciones, el 57.84 % correspondió al régimen de zonas francas y el 42.16 % a despacho a consumo. Los trapos, cordeles, cuerdas, cordajes, poliacetales, camisas, blusas, alcohol etílico y artículos para el transporte representaron el 96.73 % de las importaciones totales, mientras que productos como insecticidas, alcohol etílico y trapos concentraron el 95.48 % en el régimen nacional. La concentración extrema en pocos rubros explica por qué un retroceso tan pronunciado no se traduce en un volumen significativo en términos absolutos.

Conviene observar cómo evolucionan estos flujos en los próximos meses. La brecha entre exportaciones e importaciones condiciona la balanza comercial bilateral y puede influir en la dinámica de precios y abastecimiento en la frontera. También merece seguimiento la recomposición interna entre régimen nacional y zonas francas, porque de ella depende qué sectores capturan el crecimiento del intercambio con Haití.

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