Anadegas y Industria y Comercio se sientan a negociar en medio de tensiones por los combustibles

Anadegas y el MICM se reúnen este martes para evitar que el viernes se desconecten los verifones en los surtidores. La disputa por las comisiones bancarias…

anadegas-espera-respuesta-de-la-banca-sobre-conflicto-uso-de-verifones-5597b499-focus-0-0-400-300

La Asociación Nacional de Detallistas de Combustibles (Anadegas) y el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) se reunirán este martes para buscar una salida al conflicto por el uso de los verifones en las estaciones de gasolina, en un contexto de tensión marcado por la amenaza del gremio de desconectar esos dispositivos el viernes 25 de septiembre a las 6 de la mañana si no se alcanza un acuerdo. La cita, confirmada por el presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, coloca sobre la mesa una disputa que combina el alza internacional de los combustibles, el margen regulado de los detallistas y el costo que representa para el sector la comisión que cobra la banca por las transacciones con tarjeta.

El punto central del desacuerdo es el impacto que el uso de los verifones tiene sobre la rentabilidad de las estaciones. Pérez sostiene que cada vez que sube el precio de los combustibles la banca dominicana resulta beneficiada en perjuicio de los detallistas, porque la comisión del 2.5 % que se cobra por la tarjeta de crédito se calcula sobre un monto cada vez mayor. Según explicó, el galón de combustible se ha encarecido en 350 pesos, y al multiplicar ese incremento por la comisión bancaria el efecto se amplifica, sin que exista hasta ahora una iniciativa acordada con la banca para resolver la situación.

La estructura de precios del sector añade presión al conflicto. Pérez detalló que las estaciones operan con un margen fijo regulado por el MICM que en promedio es de 23.80 pesos, y que cada alza del combustible reduce ese margen en términos reales. “Si usted toma esos 23.80 pesos y le resta 10 pesos, nos quedan 13.8 pesos para cubrir trabajadores, impuestos, ayuntamiento, evaporación y un sinnúmero de costos que el pueblo desconoce y que nosotros tenemos que asumir”, agregó el dirigente. Es decir, el margen no acompaña automáticamente el aumento del precio de venta, lo que explica por qué el gremio percibe cada ajuste al alza como una pérdida adicional.

La dimensión del sector ayuda a entender el alcance de la negociación. En el país existen unas 1,038 estaciones de combustible a nivel nacional, de las cuales 780 pertenecen a Anadegas, según recordó Pérez. Eso significa que la organización agrupa a la mayoría de los puntos de venta, por lo que una desconexión de los verifones tendría un efecto directo sobre la forma en que los conductores pagan el combustible y sobre el registro de esas operaciones.

El peso de esas transacciones en el sistema financiero también es relevante. De acuerdo con el Banco Central, entre 2025-2026 las terminales de punto de venta de combustible representaron un 10 % de las transacciones bancarias en comercios, con un volumen de 102,067,117 operaciones por un valor de 151,000,019,840.18 pesos. Hasta julio de 2026, ese comercio registró 5,829,395 transacciones por 9,316,149,108.94 pesos. Son cifras que explican por qué el pulso entre detallistas, banca y autoridades tiene implicaciones que van más allá del mostrador de una gasolinera.

Para los lectores, la reunión de este martes es una señal de que las partes aún mantienen abierto el canal de diálogo antes del plazo fijado para el viernes. Conviene observar si el encuentro produce un acuerdo concreto sobre la comisión bancaria, si el MICM interviene en la revisión del margen regulado y si la amenaza de desconexión se levanta o se mantiene. Cualquiera de esos desenlaces afectará directamente el precio final que paga el consumidor y la operatividad de las estaciones en todo el país.

Fuente original: consultar publicación original.