La NASA enviará a la Luna tres robots autónomos capaces de explorar sin órdenes desde la Tierra

La NASA alista tres rovers autónomos para explorar un misterioso remolino lunar. Descubre cómo la misión CADRE revolucionará la exploración espacial.

1024_2000-69

La NASA se prepara para desplegar por primera vez un equipo de tres rovers casi completamente autónomos en la Luna, marcando un hito en la exploración espacial robótica. La misión CADRE, cuyo lanzamiento está previsto para finales de este año o principios del siguiente, aterrizará en la región de Reiner Gamma, un remolino lunar en el borde occidental de la cara visible del satélite. A diferencia de los vehículos anteriores, estos robots no requerirán control humano constante: solo recibirán un objetivo y tomarán todas las decisiones necesarias por sí mismos.

Cada uno de los tres rovers tiene cuatro ruedas y un cuerpo del tamaño de una maleta de mano. Están equipados con dos cámaras estéreo, sensores de navegación y un radar multistático de penetración en el subsuelo para cartografiar el terreno lunar en 3D, además de paneles solares para su alimentación energética. Una vez en la superficie, el rover principal diseñará un plan de acción, repartirá el terreno entre los tres según sus recursos y condiciones, y cada unidad trazará su propia ruta, esquivará obstáculos y capturará las imágenes necesarias. Podrán comunicarse entre sí y con una estación base fija en el módulo de aterrizaje.

El entorno lunar impone desafíos extremos: sin atmósfera, los rovers estarán expuestos a radiación solar directa y temperaturas que pueden superar los 100 °C durante el día. Para evitar el sobrecalentamiento de sus computadoras, están diseñados para apagarse cada 30 minutos y operar solo otros 30, en ciclos que permiten enfriar los sistemas y preservar la información. Trabajarán únicamente durante los 14 días terrestres que dura un día lunar, ya que no están preparados para sobrevivir a la noche.

Aunque ya existen rovers autónomos como Perseverance en Marte, que opera con cerca de un 90 % de autonomía, la diferencia clave es que este último sigue una ruta predefinida y solo esquiva obstáculos. Los robots de CADRE, en cambio, recibirán un objetivo y deberán resolver por completo cómo alcanzarlo. Está por verse si superan al veterano marciano, que lleva cinco años en pleno rendimiento, pero los avances en inteligencia artificial sugieren que estos serán los primeros de muchos en una nueva era de exploración espacial autónoma.

Fuente original: consultar publicación original.